31 de agosto de 2011

Sentimientos opuestos.


Siempre que el cielo se torne gris; siempre que las montañas se vean recubiertas de nieve; siempre que el sol se esconda por el horizonte; siempre que llores; siempre vas a sentir que nada podría ser peor, y que no podes estar mejor. Pero al final todo mejora; el cielo es celeste y las montañas no sienten presión; el sol volverá a salir y te vas a reír. Y te vas a dar cuenta, de que no podrías estar mejor.