Odio, aunque quizás la palabra sea detesto, o la frase sea me molesta, ese momento en el que todo lo que tapo vuelve. Es un viaje de ida, sin pasaje de vuelta.
A veces, en esos momentos, me gustaría dividirme en dos personas y que la parte en mí que cree que esto es una tontería hiciera entrar en razón a la otra. Porque sé que es algo bastante vago para estar llorando (como estoy ahora), pero no toda yo lo entiende.
El problema es que, no quiero atención. Yo sé, ya lo asumí, que quiero más a las personas de lo que me quieren a mí. No me parece mal, y la verdad es que no me molesta. El otro problema es que, cuando aparecen más personas y me siento menos importantes que ellas, siento que todo ese cariño es en vano. Porque, hay cosas, que son para los más importantes. Yo sabía que no soy parte de ese grupo de elite, no me muero por serlo, pero tantas veces me hicieron sentir parte que me lo terminé creyendo. Y, pum, balde de agua fría. No lo sos. Y, pum, te avisé porque lo dijo alguien más. Y, pum, me junto con los demás. Y, pum, necesito algo. Y, pum, pum,
PUM!!!!!
Desearía mucho tener la capacidad de no ponerme mal por cosas tan estúpidas. Lamentablemente, no la tengo.
Voldemort.