27 de agosto de 2012

2.357.496


   El otro día uno de mis amigos se sentó arriba mío y me dijo dos palabras que me sacaron una sonrisa y dos millones trescientos cincuenta y siete mil cuatrocientos noventa y seis pensamientos (2.357.496). Esas dichosísimas dos palabras fueron las siguientes *redobles de tambores*: te quiero. No es joda, lo digo realmente en serio. Y después, otra amiga me estuvo diciendo te amo seguido, y así otras muestras de afecto que tomar por sorpresa a mi tierna y siempre positiva y feliz persona *miente descaradamente*

   Bueno, quitándole todo este dramatismo, a veces me toma por sorpresa. Yo soy de esas personas que le dicen al resto cuánto las quiere en cualquier momento y lugar, porque me nace así de la nada, pero nunca fui de las que lo reciben, ¿se entiende? Entonces, que en dos semanas varias personas me recuerden que soy necesaria en sus vidas (what?!) es veri dificul para que mi cerebro lo procese sin hacerse preguntas y esas cosas que mi cerebro hace.

   No sé. ¿Me sorprende que me digan que me quieren? Al parecer sí (!!). ¿Me sorprende que me necesiten? ESA, esa siempre la pude contestar. SÍ. Absolutamente sí, me re sorprende cuando alguien me da a entender que de verdá, poster, me necesita. Será porque no me considero "necesitable". O sea, hay personas en el mundo que seguramente harían las cosas mejor que yo. ¡Qué digo seguramente! Lo hacen. Hay personas en el mundo que son y siempre serán mejores personas y mejores amigos que yo. Y después de una larga lista vengo yo, con todo lo que ven como virtudes -ahre que no ven nada... es decir, que no tengo virtudes aparentes- (alguuuuuuuna debo tener, igual. Unita aunque sea.) y con todo lo que no ven en desvirtudes y cosas malas, feas, espantosas... Más que una persona que pueda tratar problemas, yo los puedo tener, y odiarlos, y hacerlos una bolita y patearlos cual pelota de fúbol (cómo diría mi abuela paterna), y quizás, después de todo eso, tratarlos. De lejos, y con pinzas, hasta que el diagnóstico mejore. Entonces me acercaría y me ocuparía bien de las cosas. Pero problemas ajenos no. Porque mis problemas cuando los trato los trato a los bifes, como vengan, no sé. Soy re impulsiva, no me jodan. 

   Bueno, y entonces, cuando a mi me cuentan un problema, mi mente se tiene que esforzar en recordar que no es un problema que me afecta directamente, por lo tanto no puedo agarrarlo a los bifes. Lo tengo que agarrar con las mismas pincitas, y en algunos casos, cuando no me lo cuentan porque sí sino porque quieren saber qué opino, decir lo que pienso. ¡Y qué pienso, señoritas y señores! ¡¡Y cómo!! Pero bueno, la cosa es que yo digo que haría. Y nada... no suele ser algo muy... de poder hacer. No me gusta la salida fácil, pero si la que es buena, me encanta esa. Pasa que yo hipotetizo todo lo que podría pasar malo, y me esfuerzo, juro que lo hago, por seguir sacando cosas buenas. Y a veces las re saco, y parezco una personita normal con toda mi simpatía y esas cositas lindas que una nena buena como yo tiene *se ríe cual bruja*. Pero, peeeeeeero, normalmente esas cosas tienen daños colaterales. A la mierda con los daños colaterales, digo yo. No podés pensar toda tu vida en la gente que te rodea y no pensar en vos, y hay veces que por pensar en los que te rodean no hacés lo que vos querés y hay otras veces que aunque eso afecte a alguien si lo hacés no está del todo mal porque su argumento es inválido, y asfhkajsdhgjkdfh. La bashe de datosh de virush ha shido actualishada.

   Bueno, vean ahí mis problemas. Varios. Una persona con problemas como yo no tiene un diseño cerebral que le permita carburar un simple temita sin irse por las re ramas, no por las ramas simples y finitas de abajo, sino también por las gruesas y grandes que van para arriba... pero en fin. Era eso. No considero a mi ser una persona necesitable porque me veo carente de una buena fuente de solución y ayuda de problemas no míos. Y eso que ni con los míos me va tan bien. 

   Lo que si considero que hago bien es predecir algunas cosas que creo van a pasar entre diferentes personas, me suelen decir que soy una pelotuda, pero al final TENGO RAZÓN. Mamá Cora tiene razón, y LES RE KB. SU ARGUMENTO ES INVÁLIDO.

Voldemort.

21 de agosto de 2012

El fin del mundo.


   Me siento como la gran puta madre, y no es joda, literalmente me siento como la bosta. El sábado fui a dormir de una amiga con el resto de mis amigas, me habían empezado a molestar el oído derecho y la garganta a la mañana y me tomé un ibuprofeno. Después a la noche en casa de un amigo, me tomé otro, porque el dolor había aumentado. Y bien eh, eran las cuatro de la mañana, estábamos jodiendo con mis amigas y no me molestaba. Ahora... la segunda vez que me levanté, tipo once y algo de la mañana, me moría. Me dolía como la gran puta madre, y después empeoró. Como una buena pelotuda me volvía a mi casa caminando, porque en la parada de mi bondi no había UN ALMA y en las otras había un grupo de personas de las que yo no me fiaría, y preferí hacer el intento. No sé para qué caminé, porque me empezó a doler todo el cuerpo. Iba a paso tortuga, y encima me crucé a dos testigos de jehová (para mí eran testigos, por ahí eran evangelistas, qué se yo), que me querían enchufar uno de sus panfletitos. Me vieron la cara y una de las mujeres me dijo "no era nada" (así debería de tener la cara). Me dio cosita, siendo sincera, así que les pregunté qué necesitaban y me dieron un panfletito que como título tenía "¿Podrá sobrevivir este mundo?", el cual leí a medias mientras seguía mi camino (?). Ahora me siento peor, porque encima levanto fiebre cada cinco, seis horas, me duele la garganta, tengo un gusto asqueroso, catarro y escalofríos, estoy resfriada, me raspa la comida consistente, me pesan los ojos y encima los tengo hinchados, me duele todo el cuerpo y más que nada la cintura, y no me molesta simplemente un oído, me molestan ambos. Sí, señores, empeoré. Estoy meada por el Arca entera de Noé.

   Con todo esto quería decir (me voy al carajo cuando cuento cosas) que tuve tiempo de sobra (entre que me levanto de dormir con constancia y no tengo nada para hacer porque me duele moverme) para ponerme a pensar en estas cosas del fin del mundo y llegué a dos conclusiones. Una es que seguramente me duela menos que esto. La otra es que la constante necesidad de buscar diferentes finales para este mundo es tanto algo muy pesado e insoportable como un incentivo para ciertas personas.

   ¿Por qué un incentivo? Porque hay muchas personas que ante especulaciones como estas deciden atreverse a hacer cosas que antes ni pensaron que harían, o que siempre quisieron hacer y nunca tuvieron el valor de concretar. Mientras esas cosas sean "buenas", creo que está bueno como un incentivo, aunque ya los diferentes fines del mundo son bastante molestos. 

   Esto me llevó a pensar en qué cosas me gustaría hacer en mi vida, y empecé a hacer una lista mental, la cual cuando esté bien definida voy a subir acá. Y nada, quería compartir eso.

Voldemort.

17 de agosto de 2012

Cada loco con su mambo.



   "Cada loco con su mambo" me dijo hoy la profesora suplente de Geografía cuando me vio el pelo teñido de azul que en estos momentos se encuentra en degradé a verde mate debido a que se me está "yendo".

   Qué se yo. I agree. Me parece que sí, que cada uno tiene sus cosas, sus manías, y sus formas de ver el mundo y la vida, y que a veces a los demás no nos parece lo más "correcto", aunque eso sea porque pensamos diferente y nuestras apreciaciones son otras, desde otras perspectivas. Sin embargo a veces intentamos hacer que los demás vean lo que vemos nosotros, ya sea en una acalorada discusión o en una charla normal entre amigos, pero lo cierto es que nos frustramos. Algunos se frustran porque no le pueden hacer cambiar la opinión al otro, otros nos frustramos porque no podemos hacer que el otro vea en qué posición nos ponemos para ver lo que vemos, no porque queramos cambiar lo que piensan, sino que lo entiendan.

   A lo que voy es a que a veces intentamos sacar a las personas de sus cosas porque las vemos diferentes y la verdad eso es muy al pedo, hablando en mi jerga. Es decir... no logramos nada, porque las demás personas no son como nosotros, no están obligadas a pensar como nosotros, no tienen por qué hacerlo. Cada uno tiene su propia concepción de la vida, no le tenemos por qué intentar cambiar la concepción a los demás, por mucho que discrepemos.

Voldemort.

16 de agosto de 2012

Stop acting so stupid!


   Bueno, sucede que estoy un poquito, pero solamente un poquito, cansada. Soy una de esas personas poco tolerantes, pero sinceramente intento no mandar a todo el mundo a la mierda. Ahora, digo, si vos no tenés NI IDEA de algo, ¿me decís por qué mierda opinás y te crees que sabés más que el otro? ¿Es porque querés ser como el resto?

   Esto me brota en cuanto a varias cosas, como por ejemplo libros, o películas, o música, etc. Hay gente que EN SU VIDA escuchó a Good Charlotte, y porque conocen "We Believe" se creen dioses griegos todos poderosos con derecho a criticar a la banda. Hay gente que te dice que sos un idiota porque su película favorita no te llamó, pero ni ahí se ponen a pensar que vos no encontrás nada interesante en esa película como lo hacés en otras. Y hay gente, MUCHA GENTE, que por estar "a la misma altura" que los demás, dice pelotudeces. Muchas. Por ahí no conocen a alguien y dicen que sí porque no quieren ser menos, no quieren ser de los que no lo conocen. ¿Se entiende a dónde quiero llegar?

   Quiero decir que esas actitudes idiotas no los van a llevar a ningún lado. Dársela de personas que NO son, hablar de cosas que NO conocen y de las que NO saben, no los hace iguales a nadie, y está PERFECTO no ser igual al otro, che. Sean ustedes mismos, dejen de querer parecerse a los demás, porque claramente no maquinan de la misma forma y aunque lo intenten, no van a poder ser ellos, van a ser unas copias baratas de lo que otro es.

   Nada, quería decir eso. Últimamente me pone nerviosa todo igual.

Voldemort.

10 de agosto de 2012

Fear of flying.

"So tell me what you want, I'll be there to hold you. 'Cause everybody needs somebody, sometimes."

Conocerte te conozco hace varios años ya. Quererte te quiero hace un poquito menos. Y llevarme tan bien como ahora viene de hace un par de años, un poquito más. Tenés una de las mentes que más me gustan entre las personas que me rodean, y aunque a veces no esté de acuerdo con vos o tu metodología, no hay momento en el que siquiera considere dejar de ser tu amiga. Te lo dije una vez y lo repito ahora, cuando necesites a alguien, yo voy a estar, no importa qué pase. Todos necesitamos a alguien a veces, y yo voy a estar ahí no sólo en esos momentos, sino que en los que vos estés completamente feliz y sientas que podés solito contra el mundo, también me vas a ver. Porque bueno, sos mi amigo, y los amigos están el uno para el otro, y los amigos se apoyan. Y yo soy tu amiga, y te apoyo, y amo.

Sometimes, A Rocket To The Moon.

9 de agosto de 2012

Libros.


   ¿Saben lo que siente leer? Pero no hablo de esa lectura por arriba que hacemos cuando nos dan un texto que no nos interesa en Literatura, sino de esos momentos en los que las primeras tres palabras de lo que leemos nos cautiva, nos atrapa. Sea o no un libro para el colegio, sea o no un libro que nos llamó la atención por su nombre. ¿Saben lo que se siente?

   Yo sí. Amo ese sentimiento. Esa curiosidad que me generan ciertos libros. Amo que me interese tanto que llegue a sentirme parte, que me indigne cuando un personaje actúa como un idiota y que me avergüence cuando el mismo haga el ridículo. Incluso las lágrimas, las risas y las sonrisas que me sacan las diferentes historias me hacen feliz.

   También me hace feliz estar en otro mundo. Cuando leo me olvido de lo que me pasa. Puedo estar en un mal momento en mi vida y leer la mejor parte de todo el libro y ser feliz. Sentirme bien. O puedo estar leyendo la parte más triste y empezar a llorar. Quizás llore simplemente por eso, o puede que aproveche para descargarme. Pero los libros me teletransportan a mi mundo de colores en el que no sufro, y si sufro, no me hago la mala sangre que me hago yo en este mundo, en esta realidad llena de problemas que en mis libros se solucionan. Porque a medida que vas leyendo, te da cuenta que ellos también tienen problemas, están atravesados por situaciones que los ponen de mal humor, los enfrentan, separan, enojan, pero al final, hay una solución. Incluso si no tiene una buena resolución la ruptura de alguna relación, ya sea amistosa o amorosa, aprendés algo de ellos, podés llegar a aprender el por qué, y darte cuenta que alguna vez te pasó.

   Los libros tienen ese poder. El de despejarte. De enseñarte. Ayudarte. Los libros no son simplemente páginas llenas de letras, que forman palabras, que forman oraciones, que a su vez componen párrafos que unidos entre sí, y divididos por capítulos, actos, etc, tienen fragmentos de una historia que quizás alguna vez fue y quizás no. Son magia. No me refierro a que todos traten de magia, sino a que los mismo tienen una cierta magia que nos hace amarlos tanto. Por ahí es la forma en la que el autor o la autora une las palabras, por ahí un personaje en específico que nos hace recordar a alguien o a nosotros mismos, quizás la historia en sí... pero fuera de todo eso, tienen la magia de abrir mentes, abrir mundos. Nos abren la cabeza hacia cosas nuevas. Estamos a un libro de aprender algo nuevo, según yo creo. 

   Últimamente me veo rodeada de libros de carácter fantástico, futurista y quizás alguna que otra novela romántica o divertida. Brujos, semi-dioses, países destruidos después de la guerra, ángeles caídos, hombres lobo, reyes, príncipes, magos, vampiros, hadas, cazadores de sombras, faunos, centauros, elfos, muggles/mortales/mundanos, personas comunes, etc. Esos libros me sacan de esta realidad, y... me hacen sentir bien. Me basé más que nada en lo que leí hasta ahora para escribir lo anterior, pero, sin embargo, voy a continuar con mi lectura y espero poder introducirme un poco más en el realismo.

Los libros me hacen feliz.

Voldemort.
Pd: hoy señé un libro.

3 de agosto de 2012

September.

"Of all the things I still remember, summer's never looked the same."

Te agradezco haberme dejado acercarme a vos y haberte acercado a mí, porque después de tantos años de no soportarnos es algo muy placentero saber que tenemos una amistad tan linda. De verdad, marcaste un cambio positivo en un verano de quién te escribe. Una de las cosas que más me gustan es que aunque tengamos puntos de vistas muy diferentes con respecto a algunos temas, podamos "discutirlos" sin recurrir al asesinato (sé que te reíste). Y por mucho que a veces nos queramos matar mutuamente, sabés que contás conmigo en todas. Porque te aprecio, aunque me saques a golpes cuando me tiro encima tuyo para abrazarte. Sos una amiga increíble, y no te puedo agradecer con palabras (te amo).

September, Daughtry.