9 de agosto de 2012

Libros.


   ¿Saben lo que siente leer? Pero no hablo de esa lectura por arriba que hacemos cuando nos dan un texto que no nos interesa en Literatura, sino de esos momentos en los que las primeras tres palabras de lo que leemos nos cautiva, nos atrapa. Sea o no un libro para el colegio, sea o no un libro que nos llamó la atención por su nombre. ¿Saben lo que se siente?

   Yo sí. Amo ese sentimiento. Esa curiosidad que me generan ciertos libros. Amo que me interese tanto que llegue a sentirme parte, que me indigne cuando un personaje actúa como un idiota y que me avergüence cuando el mismo haga el ridículo. Incluso las lágrimas, las risas y las sonrisas que me sacan las diferentes historias me hacen feliz.

   También me hace feliz estar en otro mundo. Cuando leo me olvido de lo que me pasa. Puedo estar en un mal momento en mi vida y leer la mejor parte de todo el libro y ser feliz. Sentirme bien. O puedo estar leyendo la parte más triste y empezar a llorar. Quizás llore simplemente por eso, o puede que aproveche para descargarme. Pero los libros me teletransportan a mi mundo de colores en el que no sufro, y si sufro, no me hago la mala sangre que me hago yo en este mundo, en esta realidad llena de problemas que en mis libros se solucionan. Porque a medida que vas leyendo, te da cuenta que ellos también tienen problemas, están atravesados por situaciones que los ponen de mal humor, los enfrentan, separan, enojan, pero al final, hay una solución. Incluso si no tiene una buena resolución la ruptura de alguna relación, ya sea amistosa o amorosa, aprendés algo de ellos, podés llegar a aprender el por qué, y darte cuenta que alguna vez te pasó.

   Los libros tienen ese poder. El de despejarte. De enseñarte. Ayudarte. Los libros no son simplemente páginas llenas de letras, que forman palabras, que forman oraciones, que a su vez componen párrafos que unidos entre sí, y divididos por capítulos, actos, etc, tienen fragmentos de una historia que quizás alguna vez fue y quizás no. Son magia. No me refierro a que todos traten de magia, sino a que los mismo tienen una cierta magia que nos hace amarlos tanto. Por ahí es la forma en la que el autor o la autora une las palabras, por ahí un personaje en específico que nos hace recordar a alguien o a nosotros mismos, quizás la historia en sí... pero fuera de todo eso, tienen la magia de abrir mentes, abrir mundos. Nos abren la cabeza hacia cosas nuevas. Estamos a un libro de aprender algo nuevo, según yo creo. 

   Últimamente me veo rodeada de libros de carácter fantástico, futurista y quizás alguna que otra novela romántica o divertida. Brujos, semi-dioses, países destruidos después de la guerra, ángeles caídos, hombres lobo, reyes, príncipes, magos, vampiros, hadas, cazadores de sombras, faunos, centauros, elfos, muggles/mortales/mundanos, personas comunes, etc. Esos libros me sacan de esta realidad, y... me hacen sentir bien. Me basé más que nada en lo que leí hasta ahora para escribir lo anterior, pero, sin embargo, voy a continuar con mi lectura y espero poder introducirme un poco más en el realismo.

Los libros me hacen feliz.

Voldemort.
Pd: hoy señé un libro.

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