¿Quién nos impide jugar como cuando teníamos ocho años, cuando con casi nada éramos las personas más felices del planeta? ¿Quién nos impide volver a soñar con ser princesas y príncipes; súper héroes y heroínas? ¿Quién se interpone entre lo que nos hace reír y lo que es correcto? ¿Y qué importa si lo que nos hace reír no es adecuado? ¿Acaso importa si a los demás les gusta lo que hacemos; acaso nos tendría que interesar lo que los demás piensan de nosotros mientras somos felices?

No hay comentarios:
Publicar un comentario