11 de diciembre de 2014

Caricia (in)esperada.

A veces todo es un desastre.
No encontrás lo que querés. No hay, no es para vos. Estudiaste y te fue mal. Estudiaste y te tomaron algo que no entraba en el examen. Saliste a encontrarte con alguien y te cancelaron a último momento. Se te rompió esa pulsera que cuidás como si fuera tu propia vida. Viste algo que te gustó y no lo compraste porque el precio era una locura, o porque no es tu talle, es talle único. Hubo paro de trenes y tardaste dos horas más de lo calculado en volver a tu casa. Te antojaste de algo dulce y lo comiste, pero te acordaste que no podés comer esas cosas aunque quieras. Buscaste un libro por todas partes y está agotado, y te enterás que esa persona que nunca te lo prestaría o a la que nunca se lo pedirías lo tiene. Quisiste comprar la entrada para un recital y se agotaron. No te alcanzó la plata para comprarle el regalo que sabías quería y tuviste que optar por otra cosa. Te tropezaste en la calle. Te bocharon. Todos tus amigos se van de vacaciones juntos y vos no. Te enteraste de algo que te bajoneó. Lloraste toda la noche. Nada te sale como vos querés.
Y entonces te habló alguien a quién querés mucho, y te dijo algo tierno. 
Y entonces, a veces todo deja de ser un desastre.

Por ahí después encontrás eso que querías si tenés más predisposición. Si estudiás más la próxima seguro aprobás. Las alajas se pueden mandar a arreglar. No tenés que ser tan estricta/o con vos misma/o, podés comer lo que tengas ganas y no te tenés que sentir mal por eso. El orgullo lo podés dejar de lado si realmente querés leer ese libro. Quizás no lo vayas a ver en vivo ahora, pero puede llegar a volver. Te prometés que cuando puedas, vas a comprar eso que sabías que quería. Un tropezón no es caída. Todavía tenés tiempo y oportunidades para dar de vuelta. Las cosas las podés hablar. No todo es negro, ¿no?

• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • •
Estaba volviéndome a mi casa hoy en colectivo, de mal humor, convenciéndome de que no quiero eso que claramente no hay en mi talle, diciéndole a madre que no hacía falta ver ningún lugar más, y pidiéndole que se dejara de compadecer de mi, cuando recibo un mensaje más que tierno de un amigo al que quiero muchísimo, diciéndome que me extraña y me quiere ver. Y con eso, simplemente con esas palabras, se me fue el malhumor y llegué a mi casa riéndome y contándole a madre anécdotas con esa persona.

Me hizo pensar en el efecto que tiene las personas en nosotros. O por lo menos en mí. Que una acción tan pequeña, como decirle a alguien que lo extrañás de repente, porque te pintó, porque realmente lo sentís, pueda tener tanto impacto en el otro es increíble. Porque en realidad no todos saben lo bien que hacen con estas caricias inesperadas al alma. Esos pequeños mimos por los que a veces nos encontramos rogando, que cuando llegan te ponen una sonrisa en la cara que es indisimulable. Que una persona te pueda cambiar la forma de ver las cosas con un mensaje, eso es amistad. Cariño. Amor. De eso me quiero llenar en la vida.

Voldemort.

3 de diciembre de 2014

Yo hago, tú haces... o no.

¿Hacemos las cosas por nosotros? ¿Las hacemos por los demás? ¿Para ellos; para nosotros? ¿Para y por quién actuamos? ¿Nos mueve más la mirada que el otro tenga sobre nosotros, o lo que nosotros, tan críticos de nuestra propia vida como cualquier otro, podríamos llegar a pensar de lo que vamos, o no, a hacer? ¿Me duele más odiarme, o que me odien? ¿Me provoca más satisfacción mirarme al espejo y sentir que estoy bien así, o ver la sonrisa del otro cuando me ve y cree que no podría estar mejor? ¿Te estás vistiendo porque a vos te gusta lo que tenés puesto? ¿O porque alguien a quién aprecias mucho te dijo que no le gustaba lo que tenías antes? ¿Te reíste de ese chiste porque te pareció gracioso o porque lo hicieron todos los demás, y vos no querés desencajar? ¿Te reíste porque sabés que de lo contrario se van a reír de vos por no entenderlo? ¿Estudias una semana entera para un examen porque te querés demostrar que sos capaz de tener la mejor nota o porque estás cansada de que tus viejos te carguen por no tener todos dieces? ¿Te gusta siquiera la modalidad en la que estás, o sacrificaste tu elección por seguir viendo a las mismas personas? ¿No pensaste nunca que quizás te arrepientas? ¿O lo pensás y te autoconvencés de que seguramente no sea así? ¿No les cuesta dormir de noche cuando saben que en el día hicieron algo muy mal? ¿O reprimen el recuerdo, lo tiran a lo más profundo de sus mentes, y siguen como si nada? ¿Siempre pesa la culpa? ¿No nos convencemos a veces de que los demás también tienen culpa en este juego para no sentirnos tan mal con nosotros mismos? ¿Siempre aceptamos que no siempre tenemos razón? ¿Nos complace saber que estábamos en lo cierto aún cuando eso al otro lo perjudica, o nos sentimos mal aún habiendo ganado la lucha? ¿Te sentís una buena persona cuando ayudás a alguien? ¿Ayudás para sentirte bien, para satisfacerte a vos, o porque realmente crees que la humanidad sería mejor si todos pudiéramos dedicar algo de nuestro tiempo a ayudar al otro? ¿Le contás a tus amigos las cosas más increíbles que te pasaron con todo detalle, pero no las que te hacen quedar como alguien torpe? ¿Te hacen sentir mal? ¿Hacés vos sentir mal a tus amigos? ¿Considerás que una buena persona provoca el enojo en los demás? ¿O te convencés de que incluso las buenas personas le hacen mal a los demás? ¿Sentís que sos una mala persona, y que por eso te merecés todo lo que te pasa? ¿Y a veces, no sentís que hay gente peor que vos que está mucho mejor, y que aunque creas que obrás mal, tenés cierta bondad? ¿Te sentís egoísta al pensar que sos una buena persona? ¿Te da miedo decirlo, porque tus errores podrían significar lo contrario, y cualquiera podría atacarte con eso? ¿No mostrás lo que sos porque no querés que nadie tenga el poder de hacerte mal, y no sos al mismo tiempo quién más mal se hace? ¿Te gustaría ser alguien más? ¿Nunca te imaginaste, que si fueras alguien más, podrías no ser mejor, sino peor? ¿Te gustaría no sentir, no tener remordimientos, y no obrar por los demás de vez en cuando? ¿Sabés cuando estás obrando por vos, porque vos querés algo, y no porque alguien quiere algo para vos y el tiempo te llevó a creer que vos también querés ese algo? ¿No te dan ganas de pedirle al mundo que se calle porque vos no querés cambiar, y al mismo tiempo querés decirle a los demás qué es lo que ellos tienen que cambiar según vos? ¿No te molesta no sentirte bien; y sentirte bien no te hace pensar que lo malo está por volver? ¿Me podés decir qué está bien, y qué está mal? ¿Es malo hacer las cosas por lo que el otro pueda decir? ¿Está bien hacer las cosas porque yo lo quiera, sin que me importe como repercute en el otro?
Esto recién empieza.

9 de noviembre de 2014

p u m, otra vez.

Odio, aunque quizás la palabra sea detesto, o la frase sea me molesta, ese momento en el que todo lo que tapo vuelve. Es un viaje de ida, sin pasaje de vuelta.

A veces, en esos momentos, me gustaría dividirme en dos personas y que la parte en mí que cree que esto es una tontería hiciera entrar en razón a la otra. Porque sé que es algo bastante vago para estar llorando (como estoy ahora), pero no toda yo lo entiende.

El problema es que, no quiero atención. Yo sé, ya lo asumí, que quiero más a las personas de lo que me quieren a mí. No me parece mal, y la verdad es que no me molesta. El otro problema es que, cuando aparecen más personas y me siento menos importantes que ellas, siento que todo ese cariño es en vano. Porque, hay cosas, que son para los más importantes. Yo sabía que no soy parte de ese grupo de elite, no me muero por serlo, pero tantas veces me hicieron sentir parte que me lo terminé creyendo. Y, pum, balde de agua fría. No lo sos. Y, pum, te avisé porque lo dijo alguien más. Y, pum, me junto con los demás. Y, pum, necesito algo. Y, pum, pum,
PUM!!!!!

Desearía mucho tener la capacidad de no ponerme mal por cosas tan estúpidas. Lamentablemente, no la tengo.

Voldemort.

4 de agosto de 2014

If you can't get what you love,
you learn to love the things you've got.

If you can't be what you want, 
you learn to be the things you're not.

If you can't get what you need, 
you learn to need the things that stop you dreaming.

All the things that stop you dreaming.


Voldemort.
(por alguna razón, tengo este pedacito de Things that Stop You Dreaming de Passenger en la mente desde hace un tiempo.)

back from hell

QUÉ CARAJOS QUE NO SUBÍ NADA NUNCA MÁS

No sé, tengo una banda de cosas en la mente que externalizar. Calculo lo haré ahora. Espero no colgar otra vez, porque a veces dejar las cosas acá hace que tenga un poco más de espacio mentalpara las cosas que me abomban. Qué se yo.

Volví del infierno, no sé si para bien o para mal.

Voldemort.

3 de junio de 2014

Basta por favor.

Últimamente me estoy sintiendo como la mierda de vuelta. Pero como la mierda en serio.

No puedo parar de ponerme a llorar. Me tiro en la cama como la pelotuda que soy a llorar sin hacer ruido y a quejarme internamente de todo lo que me molesta de mí más que nada. Y ya me cansé, ya no quiero más esto y no sé cómo hacer.

Me quiero acostumbrar. No quiero andar con este humor de mierda. No quiero llorar tanto. No quiero sentirme una inútil e inservible, aunque lo sea para casi todo. No quiero que estén tan enojados conmigo.

¿Le tengo que rezar a algo? ¿A alguien? Ya no sé ni qué hago mal. Por favor, basta. Estoy cansada.

Voldemort.

21 de abril de 2014

Período de intermitencia

  Estoy sintiendo que mi vida es como la línea amarilla de las rutas. La ves, no la ves. La ves. No la ves. LA VES. NO LA VES. Estoy sintiendo intermitencia. Una ciclotimia que dejó de ser ciclotimia y pasó a ser un constante noséquémierdamepasa multiplicado por veinte. No es raro el cambio de humor, no es raro que algunas cosas te golpeen y de un momento al otro tengas un estado de ánimo completamente distinto, pero se me hace increíble (no-creíble) que me esté pasando así ahora. Porque ni siquiera sé porqué.

  Mis períodos se podían definir bastante bien, tenía buenos tiempos y otros no tanto, y otros malos. Los pasaba, andaba, caminada, y lo que fuera, y saltaba de uno a otro quizás con intención y quizás sin. Pero sabía dónde estaba parada. Ahora no sé. No tengo períodos, sino un período de intermitencia que está subdividido y me hace sentir... rara. No quiero decir que me gustaría que mi vida fuera una línea recta sin ningún tipo de emoción, sino que me gustaría saber porqué estoy en intermitencia. Porqué me siento mal sin razones (aparentemente), porqué todo esto me parece tan coherente en un momento y tan estúpido en otro, y una lista larga de otras pregunta que no tienen respuesta, por ahora.

No me estoy quejando de las emociones de mi vida eso sonó muy torpe sino de la falta de explicación para esto. PORQUE QUIERO UNA EXPLICACIÓN. QUIERO SABER QUÉ ME PASA. QUIERO DEJAR DE SENTIR DESGANA. No es aburrimiento, no es falta de cosas que hacer, es desgana de muchas cosas. De estar, de sentir, de hablar, de esto, lo otro. Por ahora no hay desgana de escribir por suerte pero ¿quién sabe? En período de intermitencia no se sabe.

Maldita intermitencia, aunque no sé ni porqué te maldigo.

Voldemort.

piezas faltantes

Ay.

Imaginemos que una persona es un rompecabezas, y que para encontrar el todo tenemos que unir cada pequeña pieza de ese rompecabezas de cien partes. Entonces, imagino que yo soy un rompecabezas. Y cada una de las cien piezas que tengo es una parte de mí, de lo que soy y represento y voy formando.

Entonces, el rompecabezas empieza a ser armado. Y cada pieza se va poniendo en dónde se cree que va, y se va conociendo más de la persona, si se trata de mi cienpiezas, se va conociendo más de mí. Todo va bien, hasta que llega un momento en el que hay un espacio vacío en el que ninguna pieza del rompecabezas parece encajar. Y probamos con todas. Pero no hay caso, no hay ninguna pieza que se adecue a eso. ¿Qué pasa entonces?

Seguimos armando el rompecabezas y seguimos descubriendo cosas, vos de mí, yo de vos, él de ella, y quién sea de quién sea, pero de repente, hay otro agujero. Y otro, y otro. No falta solamente una pieza, faltan varias. ¿Dónde están? ¿Adónde se fueron? ¿Somos distintos porque esas piezas no están, verdad? Seríamos otros si, casi inconscientemente, no hubiéramos entregado esas piezas a otros, y ahora siguieran en nuestro poder. Seríamos otros si todas las piezas estuvieran en su lugar. Pero no están todas en su lugar, nos damos cuenta. Algunas se movieron, algunas pueden estar en tantas partes a la vez que es confuso. Pero ninguna reemplaza realmente las piezas que faltan. Pueden funcionar, sí, pero no es lo mismo.

Porque nos falta, porque no están. Porque son partes de nosotros que entregamos y que quizás, y muy probablemente, nunca vamos a tener de vuelta con nosotros. ¿Qué pasa si las entregamos sin ser conscientes de esto? ¿Qué pasa si nos arrepentimos? ¿El actual dueño de esa parte de nosotros la cuenta como parte de su rompecabezas? ¿Nos gustaría tener una parte de alguien más, una pieza, un recuerdo del cariño, el amor, lo que hubo y no está, o quizás sí está? ¿Podemos tener eso de vuelta, podemos volver a ser los que éramos?

Probablemente no. Esa parte de nosotros ya no existe con nosotros solos, existe con nosotros y alguien más. No la vamos a recuperar, no va a parecer de la nada, y si lo hiciera no sería la misma pieza que antes. Quizás por eso seguimos. Quizás nunca conozcamos cada pequeño aspecto de alguien, cada pequeña pieza de lo que una persona es, pero vamos a conocer hasta dónde podamos, hasta dónde nos deje. Quizás sepas algo de esa pieza faltante, quizás la rellenemos, también puede pasar que no.

Sigo armando mi rompecabezas. Sigo encontrándome con piezas faltantes. Y quiero llorar, me quiero reír, quiero hacer chistes, me quiero olvidar y también me quiero acordar de lo que esas piezas tenían y tienen consigo, y de quienes las tienen. Porque yo no las voy a tener nunca más, y no voy a volver a ser lo que era con esas piezas, por más mínimo e imperceptible que sea el cambio que me hayan producido.

Todavía me faltan muchas piezas que encastrar.

Voldemort.

23 de febrero de 2014

miti-miti

   Supongo es parte de esto que llamamos vida el perder relación con algunas personas.

   Creo que es algo que se decide de a dos. A veces vos no querés saber más nada de la otra persona y te alejás, y cuando ese otro no hace nada revertir la situación, te está dejando irte. No es que vos decidís irte y la tenés fácil porque sí, si te vas sin más el otro te está dejando, sea por la razón que sea, y si el otro aparece es porque no quiere.

   Por lo menos a mí parecer esa es la lógica del asunto. Quiero ir al punto de que creo que en las relaciones humanas, esas en las que no soy muy buena que digamos, el granito de arena se pone de los dos lados. Vos no construís una fortaleza de confianza solo y el otro se mete, no. Se ponen las pilas y lo hacen de a dos, juntos. Cuando te importa alguien, sea el tipo de relación que sea, te interesás por la otra persona. Le ponés onda a saber de la otra persona.

   No estoy de acuerdo con quejarse porque el otro no le pone onda si vos no le ponés onda. ¿Querés saber como está? Hablale (esto lo aprendí a los tropezones, igual). ¿Te interesa? Entonces demostralo. Por ahí no es así en todos los casos, pero creo que en las amistades sí. Si vos te estás quedando sentado mirando como el otro no te habla, no te quejes después. Porque no estás haciendo nada que mirar las cosas como si vos no tuvieras nada que ver, y lo cierto es que estás dejando que el abismo que los separa se agrande. Entonces no es que el otro se alejó, es que te importó una mierda en el momento o cualquier otra razón, y ahora te hizo clic el cerebro. Delen seres humanos, media pila. Sentados no hacemos nada, movamos el culo y hagamos las cosas.

Echarle la culpa al otro porque no te da más bola si vos tampoco le ponés onda es una gilada. El esfuerzo se pone de ambos lados. 

Voldemort.

19 de febrero de 2014

agua y ajo muchacha.

  Hacía bastante tiempo que no me pasaba esto. Y cuando digo bastante me refiero a años.  

  No me gusta llorar por las personas, pero a veces es necesario. A veces me sale y no lo puedo controlar. Me acaba de salir de la nada. Mi problema no es sólo que no me guste que me pase esto, sino que me siento una estúpida. 

  Acá, yo, la que esperaba siempre una excusa para darse la vuelta e irse, una indirecta, algo que hiciera que yo entendiera lo que mi cerebro se cansó de repetirme. Lo que varias de mis amigas se cansaron de repetirme. ¿Y pasó? No, no tuve ese clic, por mucho que mi "situación" fuera compleja. Yo esperaba una respuesta mala, algo cortante, pero muy en el fondo creo que no quería que pasara. Tenía una pizca de esperanzas que acabo de machacar en un mortero y se la voy a tirar a la pizza como si fuera orégano.

  Otro problema es que me pongo en este estado de pelotudez por alguien a quien quiero mucho, y quiero mucho y ahí termina todo. Pero lo que supongo me duele un poco más es que yo era bastante buena con eso de ser resguardada y no confiar mucho en las personas, pero le entregué una parte de mí. Así como mis amigos y mi familia tienen una parte mía. Ahora, no tengo un imán que me traiga eso de vuelta, ya está, lo perdí, es de alguien más. Eso es lo que yo justamente intentaba evitar, pero bueno. Agua y ajo.

  Agua y ajo las pelotas, hubiera dicho yo en otro momento. Pero no me queda otra que bancármela porque estos problemas de minitah me iban a llegar en algún momento y el momento fue ahora. Parece que hice clic finalmente y estoy entendiendo que o me paro o me doy la frente contra una pared (otra vez, porque estúpida ante todo). He aquí a quien esperaba una mala respuesta llorando por una buena respuesta. Vedla eligiendo prevalecer del lado más adecuado para este momento. Y anoten esto porque si mis cálculos son correctos va a volver a pasar más o menos nunca, así que es un hecho que merece ser marcado en una agenda con muchos colores y referencias como el día en que Voldemort lloró porque le seguían constestando como siempre.

  Y si no me equivoco, porque evidentemente me equivoqué ya que me pasaron estas cosas de persona, decir todas estas cosas mezcladas con mi vocabulario entre lunfárdico y boludo me ayude un poco a entender. ¿O no? Voy a hacer de cuenta que un coro de voces me dijo que sí, mil gracias. 

Y si ya no queda nada que decirnos, que te vaya bien, un beso y adiós. 

Voldemort.

11 de febrero de 2014

Canoas.

—Es de día y ya tengo sueño.
— ¿Por qué no te podés a mirar la televisión? —le preguntó Noah.
—No me gusta mirar la televisión de noche.
—Entonces cocinemos algo, tengo ganas de almorzar.
Nao se levantó del sillón, fue a la cocina y volvió con las manos vacías. Se sentó y miró curiosamente a Noah.
— ¿Qué hacés acá?
—No sé, pero tengo hambre. Cocinemos algo.
—No me gusta cenar de día. Mejor miremos la televisión.
Noah asintió quedamente y se levantó. Ingresó en la cocina y volvió con las manos vacías. Miró a Nao curiosamente, se sentó y le preguntó:
— ¿Qué hacés acá?
—No sé, pero tengo sueño.
— ¿Por qué no te ponés a mirar la televisión?
—No me gusta mirar la televisión de día —Noah se acercó a Nao y se rió— ¡Qué buen chiste!
— ¿Cuál?
—El de la televisión —Noah señaló la televisión.
—Pero está apagada —Nao se acercó a Noah y se rió— ¡Qué gracioso!
— ¿Qué?
Nao lo miró extrañado por la pregunta. Luego centró su vista en la puerta de entrada, en el televisor y en Noah.
—No sé qué hago acá, así que creo que me voy.
Se levantó, miró la televisión por última vez y se fue.
Noah observó a Nao irse, luego miró la puerta de entrada, el televisor, y el último lugar en el vio a Nao.
—Yo tampoco sé por qué estoy acá, así que creo que me voy.

Se levantó, miró la televisión por última vez, y se fue.

Voldemort.
(fue una actividad de un trabajo que tuvimos que hacer sobre el teatro del absurdo para Literatura el año pasado)

Lecturas 2013.

En el 2012 leí treinta y seis libros y me propuse en el 2013 leer más. Si bien leí treinta y nueve, no me incomoda la poca diferencia porque este año me vi en la situación de estudiar para poder quitarme tiempo de estudio de este año: uba xxi. Además estoy bastante contenta con los libros que leí.

• No. 6 volumen 1, 2 y 3 - Atsuko Asano.
• Death Note volúmenes 5, 6 y 7 - Tsugumi Oba.
• Último volúmenes 1 y 2 - Hiroyuki Takei y Stan Lee.
• Ciudad de Ángeles Caídos, Ciudad de las Almas Perdidas, Príncipe Mecánico, Princesa Mecánica - Cassandra Clare.
• La Pirámide Roja, El Trono de Fuego - Rick Riordan.
Losing It, Faking It - Cora Carmack.
• Abzurdah - Cielo Latini.
• Beautiful Disaster, Walking Disaster - Jamie McGuire.
El Hobbit - J. R. R. Tolkien.
• If I Stay - Gayle Forman.
• When Summer Ends -Isabelle Rae.
• Charade - Nyrae Dawn.
• Rebelión en la Granja - George Orwell.
• Breve Historia Argentina Contemporánea - Romero.
• Hermosas Criaturas - Kami Garcia.
• Traición - Scott Westerfeld.
Peter Pan - James M. Barrie.
Loking For Alaska, The Fault In Our Stars - John Green.
• Anna & The French Kiss, Lola & The Boy Next Door - Stephanie Perkins.
• 13 Reasons Why - Jay Asher.
• Crónica de una muerte anunciada - Gabriel G. Márquez.
• Literati - Barry McCRREA.
Lucas - Kevin Brooks.
Angelfall - Susan Ee.

Los marcados en negrita son los que más me gustaron y recomiendo. Son ocho porque no podía elegir cinco.


Voldemort.

1 de enero de 2014

2013.

Apa.
Se me fue el último año de la secundaria. Ya se me pasó el upd, el festejo de los buces, bariloche, el uud, la fiesta de egresados y también la cena. Ya viví todo eso.
Se me hace increíble pensar en la cantidad de tiempo que esperé estas cosas y lo rápido que se me pasaron. Como cada vez que algo se me terminaba me quedaba pensando en lo que fue vivirlo. 
¡Egresé! (aunque adeudo una materia, pero egresé)
Se me hace raro pensar en esto. Siempre me pareció híper lejos este momento de mi vida: empezar un año en el que no tengo que ir reglamentariamente al colegio, en el que voy a empezar a estudiar para lo que yo quiero hacer y ser. Pero acá estoy, y se me hace increíble.
Ay, ay dosmiltrece...
Pasaron cosas que a veces son preferibles no recordarlas, pero viví tantas cosas lindas. Conocí tanta gente linda... Me llevo cosas muy lindas de este año que se fue. Conocí a personas increíbles, que espero estén en mi vida hasta mis últimos días. Me esforcé lo más que pude escolarmente, lo cual siempre dije que iba a hacer y por primera vez lo hice. Pude meter tres materias del CBC por UBA XXI (y me sentí bien conmigo misma, lo cual hace que cuente como un logro doble). Empecé Handball, ese deporte que hace millones de años quiero practicar y ahora lo puedo hacer. Aproveché mí último año y lo disfruté. ¡Me fui de campamento otra vez! Me hice amigos nuevos. "Misioné" y me metí en un grupo de gente muy linda con la que vamos a regalar sonrisas a un comedor. Soy un poco más positiva. Estoy más cerca de mis amigos y familia. ¿Qué más?
Reitero que este año tuvo sus bajas, sus verdaderas y dolorosas bajas, pero puedo decir que lo disfruté. Que lo recuerdo con bastante alegría.
Fuiste bueno, 2013.
Y espero que este 2014 sea mejor.

Voldemort.