Uno llama a las personas mentirosos y mentirosas. Pero sabemos que todos mentimos alguna vez. En cualquier cosa, ya sea para que nos dejen salir con nuestros amigos o incluso porque quisimos. Decir "no" cuando es todo lo contrario como respuesta a una pregunta, es mentir. Pero el gran problema de la mentira no es ése. No es que todos mientan, porque la realidad es que hasta el presidente alguna vez habrá mentido para no sentirse menos. Yo le miento a mis padres para que no me castiguen tanto. ¿Pero en algún momento admitimos que mentimos? Sí. Muchos sí. Quizás no admitimos que ciertas cosas fueron mentiras, pero sí algunas de ellas. Y lo sabemos. Y no nos aferramos a esa mentira, la dejamos pasar para no tener problemas el futuro. Yo creo que el gran problema que trae mentir, verbo cuyo significado es inducir a error, y las mentiras, la cual es una expresión o manifestación contraria a lo que se piensa o siente, es que al acostumbrarse a mentir, y al tomarle el gusto, el vicio —es decir aficionarse a éso— puede llevarte a un punto más elevado. No solamente vas a ser un mentiroso/a, sino también una persona que rodea el cinismo, o incluso que lo personifica. Pasás a ser una persona que tiene descaro al mentir o al intentar defender y practicar actitudes totalmente reprochables. ¿Qué van a pensar los demás de vos? ¿Que todas esas mentiras con las que te encargaste de llenar un balde como si fuese el agua más pura, para que cuando se te cayera fuese agua podrida eran solo una tontería? ¿Van a pensar que confiabas en ellos? ¿Que fue solamente un dicho o hecho disparatado o incoherente? NO. No van a pensar eso si mentís todo el tiempo. Van a pensar que tenés problemas, que estás intentando ocultar algo o que te estás inventando una vida que en realidad nunca tuviste para que lo que te pasa adentro quede escondido. Se puede incluso pensar y hacer referencia a la mitomanía. Quizás esto les recuerde a muchos a los actores, porque los mismos convierten a la mitomanía, es decir, la "subliman" en términos psicológicos, en Arte. Se dice que las personas que sufren de dicha enfermedad tienen una visión equivocada y desfigurada de sí mismos (un delirio de grandeza). Es tan grave el problema que las personas que sufren de ésto generan una gran distancia entre quienes creen que son —debido a que llegan a adoptar el "yo" que forman con sus mentiras como el verdadero— de quienes realmente son. Ésta enfermedad se caracteriza por el hecho de las mentiras de forma continua y patológica cambiando la realidad. Las personas que la sufren tienden a mentir sin medir las consecuencias. Además, yo creo que la mitomanía, así como también el cinismo, se relacionan mucho con la estrategia. La definición de ésta es la técnica y conjunto de actividades destinadas a conseguir un objetivo. El objetivo bien pude ser sepultar en lo más profundo un secreto, así como también llegar a alguien, o quizás cualquier otra cosa. También, a la enfermedad antes mencionada se la considera un trastorno de personalidad. Lo que me lleva a pensar y hacer mención de la bipolaridad, los dos extremos de una misma persona. Los extremos de los que salta continuamente. Y por qué no, entonces, lo que sucede con la mitomanía es una especie de bipolaridad, es decir, un trastorno mental. Porque los mitómanos no son conscientes de todo lo que mienten. La persona que te demuestra cariño, amor, ayuda, que no te defrauda y que te cuida, esa es la persona real, la que debajo de la enfermedad y de todos los problemas que tiene, existe. Pero del mismo modo existe el otro extremo. El extremo que miente constantemente sin valorar las consecuencias que ésto le puede traer tanto a ella misma o a él mismo, como a los demás, a quienes lo rodean. Quizás hablar de la mentira y saltar de ésta manera a la mitomanía es algo apresurado, pero de todas formas, creo que hay que tener en cuenta que mentir constantemente puede llevarte a ésto. No es peligroso solamente porque es una enfermedad y porque hay un tratamiento de por medio, sino también por el hecho de que las personas que más te quieren, o mejor dicho aquellos que noten ésta anomalía de utilizar el escape rápido a la mayoría de las cosas, que es la mentira, todo el tiempo, se podrían alejar. Sin embargo creo que cuando alguien sufre de ésta forma, por mucho dolor que su entorno pueda llegar a sentir, todo aquél que quiera al enfermo —en términos médicos—, por llamarlo de alguna forma, tiene que intentar no dejarlo solo al atravesar este camino. Incluso si su mitomanía se puede justificar a partir de la necesidad de las personas que la padecen de esconder diferentes cosas de sus vidas.
Maybe one day we'll find the place where our dreams and reality collide.
9 de marzo de 2012
Mientes.
Uno llama a las personas mentirosos y mentirosas. Pero sabemos que todos mentimos alguna vez. En cualquier cosa, ya sea para que nos dejen salir con nuestros amigos o incluso porque quisimos. Decir "no" cuando es todo lo contrario como respuesta a una pregunta, es mentir. Pero el gran problema de la mentira no es ése. No es que todos mientan, porque la realidad es que hasta el presidente alguna vez habrá mentido para no sentirse menos. Yo le miento a mis padres para que no me castiguen tanto. ¿Pero en algún momento admitimos que mentimos? Sí. Muchos sí. Quizás no admitimos que ciertas cosas fueron mentiras, pero sí algunas de ellas. Y lo sabemos. Y no nos aferramos a esa mentira, la dejamos pasar para no tener problemas el futuro. Yo creo que el gran problema que trae mentir, verbo cuyo significado es inducir a error, y las mentiras, la cual es una expresión o manifestación contraria a lo que se piensa o siente, es que al acostumbrarse a mentir, y al tomarle el gusto, el vicio —es decir aficionarse a éso— puede llevarte a un punto más elevado. No solamente vas a ser un mentiroso/a, sino también una persona que rodea el cinismo, o incluso que lo personifica. Pasás a ser una persona que tiene descaro al mentir o al intentar defender y practicar actitudes totalmente reprochables. ¿Qué van a pensar los demás de vos? ¿Que todas esas mentiras con las que te encargaste de llenar un balde como si fuese el agua más pura, para que cuando se te cayera fuese agua podrida eran solo una tontería? ¿Van a pensar que confiabas en ellos? ¿Que fue solamente un dicho o hecho disparatado o incoherente? NO. No van a pensar eso si mentís todo el tiempo. Van a pensar que tenés problemas, que estás intentando ocultar algo o que te estás inventando una vida que en realidad nunca tuviste para que lo que te pasa adentro quede escondido. Se puede incluso pensar y hacer referencia a la mitomanía. Quizás esto les recuerde a muchos a los actores, porque los mismos convierten a la mitomanía, es decir, la "subliman" en términos psicológicos, en Arte. Se dice que las personas que sufren de dicha enfermedad tienen una visión equivocada y desfigurada de sí mismos (un delirio de grandeza). Es tan grave el problema que las personas que sufren de ésto generan una gran distancia entre quienes creen que son —debido a que llegan a adoptar el "yo" que forman con sus mentiras como el verdadero— de quienes realmente son. Ésta enfermedad se caracteriza por el hecho de las mentiras de forma continua y patológica cambiando la realidad. Las personas que la sufren tienden a mentir sin medir las consecuencias. Además, yo creo que la mitomanía, así como también el cinismo, se relacionan mucho con la estrategia. La definición de ésta es la técnica y conjunto de actividades destinadas a conseguir un objetivo. El objetivo bien pude ser sepultar en lo más profundo un secreto, así como también llegar a alguien, o quizás cualquier otra cosa. También, a la enfermedad antes mencionada se la considera un trastorno de personalidad. Lo que me lleva a pensar y hacer mención de la bipolaridad, los dos extremos de una misma persona. Los extremos de los que salta continuamente. Y por qué no, entonces, lo que sucede con la mitomanía es una especie de bipolaridad, es decir, un trastorno mental. Porque los mitómanos no son conscientes de todo lo que mienten. La persona que te demuestra cariño, amor, ayuda, que no te defrauda y que te cuida, esa es la persona real, la que debajo de la enfermedad y de todos los problemas que tiene, existe. Pero del mismo modo existe el otro extremo. El extremo que miente constantemente sin valorar las consecuencias que ésto le puede traer tanto a ella misma o a él mismo, como a los demás, a quienes lo rodean. Quizás hablar de la mentira y saltar de ésta manera a la mitomanía es algo apresurado, pero de todas formas, creo que hay que tener en cuenta que mentir constantemente puede llevarte a ésto. No es peligroso solamente porque es una enfermedad y porque hay un tratamiento de por medio, sino también por el hecho de que las personas que más te quieren, o mejor dicho aquellos que noten ésta anomalía de utilizar el escape rápido a la mayoría de las cosas, que es la mentira, todo el tiempo, se podrían alejar. Sin embargo creo que cuando alguien sufre de ésta forma, por mucho dolor que su entorno pueda llegar a sentir, todo aquél que quiera al enfermo —en términos médicos—, por llamarlo de alguna forma, tiene que intentar no dejarlo solo al atravesar este camino. Incluso si su mitomanía se puede justificar a partir de la necesidad de las personas que la padecen de esconder diferentes cosas de sus vidas.
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