6 de marzo de 2012

Vuelta a clases.



Para muchos es durísimo empezar de vuelta el colegio. Volver a levantarse temprano para meterse en el uniforme y salir a esperar el colectivo, o esperar a que alguno de tus viejos esté listo para llevarte. Incluso esperar al remis se vuelve duro. El sólo hecho de pensar en las materias nuevas, sumadas a las de siempre, quitándole las que sólo tenemos por un año o dos. Además de los nuevos profesores, esos que tienen fama de arruinar el tiempo libre de los alumnos. Eso, y los horarios, hacen que muchas de las personas que se levantan, cambian y salen a puras penas de sus casas para llegar al colegio, estén de mal humor. Pero así como ellos detestan estar ahí, a pesar de que ven a esos amigos que no ven hace muchísimo, a muchos otros les encanta la idea de ir al colegio. Es refugio, distracción. Es una obligación que por momentos a los que tenemos la posibilidad de asistir a uno nos hace olvidar todos esos problemas que tenemos puertas adentro, en las familias y en las casas, incluso nuestro propios problemas. Nos da un espacio para descargar algo de todo eso que llevamos colgando en una mochila cargada al hombro, aunque siempre tiene algo malo también. Una injustica, un profesor que nos tomó de punto fijo sin que nosotros dijéramos nada, una mala nota, una tarea no entregada, un compañero o compañera que nos odia o nos hace la vida imposible, un grupo que bardea, alguien que saca el lugar en el que te sentás y miles, miles de cosas más que suceden en los colegios hoy en día. Pero a pesar de todo eso, de lo malo, lo feo, tiene sus cosas buenas. El hecho de ver a nuestros amigos más seguido, el hecho de que cuando terminamos sabemos algo y entendemos lo que sucede a nuestro al rededor. Es por eso que creo que todos aquellos que se levantan de mal humor, que cuando llegan los odian a todos, tendrían que intentar no ofuscar el día de los que prefieren ir al colegio a quedarse en sus casas. Nadie tiene el derecho de estar la estadía de otro algo infernal. La vuelta a clases no es tan mala, a la larga, es algo bueno.

No hay comentarios: