28 de mayo de 2012

Words hurt.


   A veces parece que a nadie le importara el hecho de que la violencia no es simplemente física sino también verbal. Un padre puede pegarle a su hijo desde que es pequeño y el mismo puede, de algún modo, estar tan "acostumbrado" a ese abuso que a veces pareciera que ni le doliera. Pero las palabras son diferentes. Si bien un golpe deja un hematoma, ya sea en una parte visible del cuerpo o no, las palabras pueden cavar heridas que nada ni nadie podrá sonar. El maquillaje puede cubrir ese moretón que podés tener el el brazo, sí. Pero esa misma base no va a hacer que el que te digan que no servís para nada, que sos inútil, se disimule. Porque lo vas a manifestar. En algún punto, te van a herir tanto que hasta quizás lo aceptás. Aceptás que no servís, cuando en realidad sí lo hacés. Valés por quién sos y te estás dejando ningunear. A veces si nos lo dice una persona de la que no tenemos registro y a la que no conocemos, no nos importa tanto. Pero cuando alguien a quién conocemos, a quién le cedimos una parte de nuestros corazones, nos trata de ese modo, y nos hace sentir las personas más estúpidas y sin razones para vivir en el mundo, duele tanto que el hecho de dormir veinticuatro horas diarias por lo que resta de nuestras vidas se ve como una de las opciones más factibles.
   El dolor es parte de la vida. Si te duele vas a aprender algo. ¿O te pensás que al Universo le importa que a vos te duela? No. Tenés que pasar lo que tenés que pasar, sí. Pero cuando la vida se torna en un mundo gris en el que todo lo que sabés es que no servís, que las personas que querés se empiezan a alejar, en la que los problemas se intensifican todos los días, no te importa que de todo ésto puedas aprender. NO. Vos lo que querés es que la tormenta pare, que salga el sol. Y lo peor de todo es que en esos momentos sentís que de verdad no podés hacer nada por mejorarlo, porque en vez de cambiar de actitud te quedás llorando por todo lo que pasa. Y llorás un mar de lágrimas que te parecen pocas comparadas con todo el dolor que tenés adentro. Y te sentís realmente inútil. Sentís que tienen razón cuando se desquitan con vos por cosas de las que no tenés idea. Como si realmente tuvieras la culpa.
   Creo que ese dolor se puede comparar con una hoja. Vos tenés una hoja blanca que podés usar para muchas cosas, porque sirve para escribir, dibujar, pintar, etcétera. Y le escribís algo bueno. Y la hoja está bien. Pero entonces le escribís algo que no es bueno. Empezás a escribir cualquier cosa y terminás rompiendo la hoja porque no te sirve. Así es como a uno le rompen despacito y paso a paso el corazón. Empiezan diciendote las cosas de las que no sos capás, te dicen que no sabés nada, que no puede ser que tengas una ideología tan estúpida, y se burlan de todo lo que sos y pensás. Y de a poquito, la hoja se ennegrece, se arruina. Y de tantos golpes que recibís, se arruga. Mucho. Y pensás que no sirve. Pero, ¿te cuento algo? Si sirve. Si estirás el papel, vas a ver las marcas, pero también vas a ver que se recompone. Que se empieza a parecer a lo que era. Si lo planchás, vas a ver que está mejor. Y así, hasta que llegue al punto máximo, y no pueda ser mejor que eso. Y por ahí no va a ser igual que al principio, porque las marcas quedan, pero va a ser un papel que la peleó y que siguió adelante, frente a toda corriente en contra. Y un papel así vale la pena.

   El otro día me dijeron que nadie te puede decir que no servís para algo. Que vos mismo determinás si servís o no. Vos mismo decidís. El mismo día me propuse hacer oídos sordos a todas esas cosas horribles que me pueden llegar a decir. Por ahí a veces no pueda, y me suma en mi misma para llorar hasta no poder más, pero con intentarlo no pierdo nada. Y si yo misma voy a determinar si valgo o no, quiero determinar que valgo. Que considero que tengo cualidades que pueden ser y son útiles para muchas cosas diferentes.

Voldemort.

26 de mayo de 2012

C.


C.


CALLE 13.
"Vamos a quemarnos en el fuego con el Diablo, residente, máximo exponente del pecado." El Tango del Pecado.
"Soy a prueba de fuego, agarro balas con la boca. Mi creatividad vuela como los aviones. Puedo construir un cerebro sin leer las instrucciones." Muerte en Hawaii.
"Ahora quítate el traje, falda y camiseta; despójate de prendas, marcas, etiquetas. Pa' cambiar el mundo desnuda tu coraje; la honestidad no tiene ropa ni maquillaje." Calma Pueblo.


CAMERON MITCHELL.
"Believe what you want, but it's all you love the most. So don't give up." Such a Mistery.


CHER LLOYD.
"Went to sleep with a superhero, and woke up with a villian." Superhero.


CHESTER SEE.
"'Cause even when you just walk by, well I look around to seem occuppied. 'Cause i'm trying so hard to hide all this feelings inside." God Damn You Are Beautiful.


COBRA STARSHIP.
"Got my middle finger up and it's pointed to the clouds. Rollin' in with my whole entourage; too many of us to count." Middle Finger.


COLBIE CAILLAT.
"I’m scared of what you’ll say, so I’m hiding what I’m feeling." Fallin For You.


COLDPLAY.
"I'm gonna buy this place and start a fire; stand here until I fill all your heart's desires." A Rush Of Blood To The Head.
"Lights go out and I can't be saved; Tides that I tried to swim against." Clocks.
"When you love someone, but it goes to waste. Could it be worse?" Fix You.
"Then that light, it's your eye. I move,  I swim, and found somewhere the streets are made of gold." U.F.O.
"Look at the stars, look how they shine for you." Yellow.

24 de mayo de 2012

When the Day met the Night.


Según la perspectiva de Luca, el verano es la instancia perfecta para salir todos los fines de semana con sus amigos y divertirse. Sin importar adónde, o en dónde podrían aparecer a la mañana siguiente. Viernes y sábados estaban reservados por todo el verano, nadie podía hacer que cambiara de opinión. En la semana se dedicaba a visitar a sus amigos en sus casas, a ir a tomar algo con alguna chica que le interesara, o simplemente a tirarse frente a su televisión a mirar lo que encontrara. Y quizás dos semanas las pasaba en la costa, con sus amigos más cercanos, o con sus padres. Pero para su mala suerte, tenía que dedicarle algunas horas de su vida al estudio. Su papel de chico popular y canchero hacía que tuviese que ir a rendir materias en Diciembre… o en Febrero. En cualquier caso, nunca le habían importado mucho. Consideraba sus vacaciones sagradas, y nada las iba a arruinar… ni siquiera pasar con previas. Su vida veraniega se basaba en la noche.
Jade veía el verano de otro modo. Normalmente su madre vacacionaba con su novio las primeras tres semanas de vacaciones, y volvían para las fiestas. Su padre pasaba en la costa los tres meses, por lo tanto ella se dedicaba a cuidar a sus tres hermanos. Como en cualquier época del año, salía a correr temprano en la mañana los sábados y domingos, y las tardes las pasaba en la casa de alguna de sus amigas, mayoritariamente ayudándolas con las materias que debían rendir en breve. Salía poco, no estaba acostumbrada a salir más de dos fines de semana seguidos, y tampoco tenía un grupo con quien hacerlo. La mayoría de sus amigos tenía semi grupos de los más íntimos, y se arreglaban entre ellos. Y para colmo su mejor amiga pasaba los primeros dos meses de vacaciones en Córdoba. Pasaba la mayor parte de sus vacaciones viviendo de día.
Fue en la primera semana del segundo mes de vacaciones cuando Luca decidió que se juntaría con su grupo de amigos del club en el que jugaba football para salir, pidiéndole perdón a sus amigos y prometiéndoles salir cualquier día que quisieran. Doce y media más de la mitad de sus amigos ya se encontraban semi alcoholizados, y una cantidad incontable de chicas seguían apareciendo en su casa, pidiéndole que para la próxima “previa” que organizara, les avisara. Luca les decía a todas que lo haría, les agradecía por haber ido y a los pocos minutos le preguntaba a uno de sus amigos si las conocía.
—Qué se yo, gil. ¿Importa quiénes son? —le contestó el mismo.
Luca negó con la cabeza y se acercó a una de las chicas para hablarle. No mucho tiempo más tarde él se encontraba cómodamente sentado en el sillón, con la misma chica sobre sus piernas, mientras se besaban. No, no le importaba quién era. Él quería salir, divertirse.
La noche transcurrió normal, a las dos estaban haciendo la cola para ingresar en uno de los boliches que más frecuentaban. Uno de los hombres de seguridad del lugar que los conocía les hizo señas para que pasaran sin tener que esperar a ver si los rebotaban o no. No pasó nada que no les pasara todos los viernes y sábados. Y a las cinco y veinte de la mañana todos tenían hambre y las chicas ya estaban demasiado enfiestadas como para estar sólo con ellos.
—Eu, vayamos para la plaza —le dijo uno de sus amigos. Luca lo miró no muy convencido—. Copate, dale.
—Dale, dale. Vayamos —dijo suspirando. ¿Qué perdía? Nada.
En el camino a la plaza pasaron por un Mc Donalds y se detuvieron a contar cuanta plata tenían entre todos. Compraron hamburguesas, papas y gaseosas para todos. Las pocas cuadras que les faltaban recorrer las caminaron al doble de la velocidad; estaban muertos de hambre.

El despertador de Jade sonó a las cuatro y media de la mañana. Lo apagó de un golpe y se permitió dormir otros cinco minutos, hasta que la voz en su mente que le recordaba que tenía que salir a correr hizo que se destapara y, semi dormida, ingresara en el baño. Se cepilló los dientes, lavó la cara y abrió las canillas de su bañadera. Veinte minutos más tarde se encontraba secándose el cabello, vestida con unas calsas negras, zapatillas violetas, una musculosa blanca larga y por sobre la misma una remera gris, vieja y desteñida.
Desayunó jugo de naranja y tostadas y salió antes de que se hicieran las cinco y diez. Se colocó los auriculares, apretó el botón que activaba la función aleatoria de su Ipod y se dispuso a correr. No se dio cuenta cuando, media hora más tarde, corría por el parque. Se detuvo con facilidad y caminó hasta el bar más cercano para así comprar un té caliente para llevar. Decidió sentarse bajo uno de los árboles más grandes, con la espalda apoyada en el tronco. Respiró profundo hasta que su corazón comenzó a latir con normalidad, y entonces, buscó en su Ipod una de las novelas que había descargado para leer.
Avanzada su lectura unas cincuenta hojas, escuchó unas risas provenientes de su derecha. Levantó su cabeza con curiosidad y se encontró con un grupo de muchachos comiendo hamburguesas y riéndose a mandíbula suelta. Se imaginó que seguramente salían de algún boliche y se dispuso a ignorar el tono de sus voces para seguir leyendo, cuando sus ojos se encontraron con los de uno de ellos. Era alto, de cabello corto y negro azabache. Diferenció en él la particularidad de unos ojos celestes con manchas color chocolate. Mantuvo el contacto visual por unos minutos, debatiéndose internamente si hablarle o no. Aunque no sabía por qué.
Él le sonrió y ella hizo lo mismo por simple inercia. Pero una vez que los amigos del muchacho comenzaron a notar lo perdido que él se encontraba en ella, se dieron vuelta uno por uno para observarla. Jade sintió vergüenza y regresó a su lectura, sin prestarle mucha atención.
— ¿Quién es? —quiso saber uno de los amigos de Luca.
—No tengo idea —admitió él, mirándolo de reojo.
—No seas cagón y anda a hablarle —lo animó otro.
Lo pensó por unos instantes. ¿Qué podía perder yendo a hablarle a una chica que no conocía, de quién no tenía idea? Nada. Podía rechazarlo y aún así las probabilidades de que  la volviese a ver eran ínfimas. No conocía ni su número telefónico, ni su residencia, y menos los lugares a los que salía. Y por cómo estaba vestida, se daba cuenta de que aquél viernes ella había preferido quedarse en su hogar, o en cualquier otro lugar.
Se tronó los huesos de las manos —porque siempre lo hacía y en realidad no se daba cuenta—, y mientras se arreglaba la camisa con la que había salido el día anterior, y se aseguraba de que la misma no estuviese manchada, caminaba hasta dónde ella se encontraba sentada.
Jade sintió la presencia de alguien acercarse, y la curiosidad volvió a invadirla. No tuvo tiempo de hacer preguntas cuando el muchacho ya se encontraba sentado frente a ella, preguntándole que hacía tan concentrada.
—Leía —respondió sin mucho ánimo.
Luca la miró a los ojos.
— ¿Te molesta si hablamos un rato? —Le preguntó— Te devuelvo el tiempo que nos tome con ésta sonrisa, ¿dale?
No tuvo que pensarlo mucho cuando ambos ya se encontraban preguntándole al otro qué hacía allí en ese horario un sábado. Jade no se extrañó al saber que él había salido con sus amigos el día anterior, pero él sí lo hizo cuando ella comentó que era una costumbre salir a correr los sábados y domingos temprano en la mañana.
Conforme los minutos pasaban, el sol se hacía cada vez más brillante y enceguecedor. Era dorado como el oro y trasmitía un calor increíble. Los amigos de Luca le avisaron mediante señas que cada uno se iba para su casa en remis y le ofrecieron irse con ellos. Estaba cansado y realmente quería volver a su casa para dormir once horas seguidas.
—Pasame tu celular, así seguimos hablando —le dijo él, con iniciativa.
Minutos después, él se encontraba subiendo a uno de los autos de la remisería de en frente, mientras ella arrojaba el vaso descartable en el que le habían dado su té a la basura —completamente vacío—, y sonreía como una estúpida.
Y todavía no sabía por qué.

Fue en la tercera semana del segundo mes de vacaciones cuando Luca y Jade volvieron a encontrarse cuando amanecía, pero en un boliche. Sus amigas la habían convencido para que saliera, y después de haberse negado por varias horas, terminó cediendo, pensando que no tenía nada que perder. Estaba a punto de cerrar el lugar cuando sus miradas volvieron a encontrarse. Luca se hizo paso entre la multitud y sin ningún permiso la besó. Algo que ambos habían querido hacer desde la primera vez que se habían visto. Habían evitado ese beso las tres veces que salieron en esos días. Pero ahí no había excusa y Luca estaba cansado de esperar, y de que sus amigos se riesen de él.

—Está bien, pero me tenés que prometer que no me vas a romper el corazón o me vas a dejar este verano —dijo ella, respondiendo a una de las preguntas que él pensó que jamás le haría a una chica. Por lo menos no entonces, y no con esos sentimientos que creía nunca sentiría.

Luca tenía como meta ese verano divertirse, salir con sus amigos y disfrutar de cada momento. No una novia. Jade estaba en la misma que todos los años: preocupada porque sus amigas pasaran de año. No por tener un novio. Pero sin quererlo, ambos se enamoraron. Aunque a decir verdad, ella siempre supo dentro de sí misma que le pasaría, desde que lo vio. Aunque él no pueda decir lo mismo.
Las tardes de sus días se vieron más iluminadas que de costumbre. Los amigos de Luca recibieron a su novia con sorpresa y alegría. Su amigo se había decidido por una chica y aunque fuese algo increíble de pensar, los ponía contentos. Las amigas de Jade parecían más emocionadas que ella el día que les contó que tenía novio. No tardaron ni veinte minutos en aparecer en su casa dispuestas a escuchar todo el relato, para terminar pidiéndole que se los presentara.
Todo era perfecto. Ella había conseguido que Luca le pusiera más empeño al estudio a cambio de que ella saliera a bailar con él por lo menos un día a la semana. Ambos aceptaron por el otro, no porque realmente les agradara el hecho de estudiar o de salir todos los fines de semana, respectivamente. El verano terminaba con días calurosos pero no como los primeros, con el sol brillando y con la pareja feliz. Las clases comenzaron y Luca tenía una sola previa, mientras que Jade tenía anécdotas de todas las salidas.
Era la última semana del último mes de vacaciones cuando ambos se dieron cuenta de que la relación se había tensado un poco. Ella por sus inseguridades, bastante disfrazadas, cada vez que él salía sin ella. Él por el enojo que le despertaba que le cancelara los planes por estar con sus amigos. Pero el verano aún no terminaba y todavía quedaban días que disfrutar, que, muy en el fondo, ambos sabían eran definitorios.
Llegó así, tiempo después, luego de peleas, gritos y reconciliaciones, el primer día del otoño. Luca se encontró con Jade en el parque en el que se conocieron. Ella presentía que todo estaba mal, y sin que él le dijera nada, comenzó a llorar.
—Me lo prometiste —le reprochó.
Algunas lágrimas quisieron escapar de los ojos de Luca al notar lo decepcionada y herida que ella se encontraba. Quiso tomar su mano, pero Jade apartó la misma violentamente mientras intentaba tranquilizarse.
—Ya es otoño.
Y sin más, se fue. Dejándola con la ilusión de algo que en realidad no sería como ella había soñado, con memorias increíbles de un verano en el que lo tuvo todo, pero del que no le quedó nada más que los recuerdos.



Voldemort.
Me veo obligada a decir que escribí este one-shot basado en una canción de la banda Panic! at the Disco, que tiene por nombre el título de ésta entrada (When the Day met the Night), gracias a que mi amiga Ro me dijo que quería leer un fic con dicha canción.

B.


B.

BACKSTREET BOYS.
"If you could see these tears I'm crying, touch these hands that can't stop shaking." Crawling Back To You.
"I'm a house of cards in a hurricane, a reckless ride in the pouring rain." Helpless When She Smiles.
"Sadness is beautiful; loneliness is tragical. So help me, I can't win this war." Shape Of My Heart.

BEASTIE BOYS.
"If you want to batte you're in denial, coming from Uranus to check my style. Go ahead, put my rhymes on trial; cast you off into exile." Intergalactic.
"You're scheming on a thing that's a mirage. I'm trying to tell you now it's sabotage." Sabotage.

BIG TIME RUSH.
"But the life we live isn't so simplistic. You just don't get what you want." Halfway There.

BJORK.
"The light and the dark, the big and the small. Just keep in mind - you need no more at all." Dancers in the Dark.

BLINK 182.
"Everytime I look for you the sun goes down and I stumble when this whole thing runs around." Everytime I look for You.
"This sick strange darkness comes creeping on so haunting every time." I Miss You.
"I remember shots without a chaser, absent minded thoughts now you're a stranger. Cover up the scars, put on your game face." Man Overboard.

BLUR.
"It takes time to see what you've done so I wean myself off slowly." Sweet Song.

BOOM BOOM KID.
"This is my pei pa koa drink." Pei Pa Koa.
"Si me vuelves a abrazar, mañana estaré mejor." Perfume de Vos.

BON JOVI.
"Tomorrow's getting harder, make no mistake. Luck ain't even luck; got to make your own breaks." It's my Life.

BOYCE AVENUE.
"You wanted yourself to be loved and you feel like you were a mistake." Broken Angel.
"I'm racing to the finish line of a lifetime that's barely started." Every Breath.

BUSTED.
"I've been to the year three thousand. Not much has changed but they lived under water." Year 3000.
"Tears of morning glory no luck. That's the reason why my life sucks, very much. Being a loner in love." Loner in Love.

23 de mayo de 2012

A.


Se me ocurrió hacer una lista, en orden alfabético, de las bandas y cantantes que escucho y de las canciones que más me gustan de las mismas, y las frases que más me quedaron. ¿Por qué? Porque creo que la música expresa lo que las personas sienten, y hacen que muchos nos sintamos comprendidos.


A.

A DAY TO REMEMBER.
"...and even though you deserved this, I tried to catch your fall." 1958.
"I'm everything that you wanted to be. Hope for the best but it's over, and you thought you were better than me." Speak of the Devil.
"I know that I had sworn I'd never trust anyone again but I didn't have to, you had me at hello." You Had me at Hello.


A ROCKET TO THE MOON.
"I may feel like a fool, but I'm the only one, dancin' with you." Baby Blue Eyes.
"Can you take me back to the person I used to be? Back when you were there for me." Fear of Flying.
"I'll be there to hold you. 'Cause everybody needs somebody, sometimes. Who are you? I never heard so many lies." Sometimes.

ADELE.
"If I tell the world, I'll never say enough. 'Cause it was not said to you." Chasing Pavements.
"I won't let you close enough to hurt me. No, I won't ask you, you to just desert me." Turning Tables.

AHA.
"Say after me: It's no better to be safe than sorry!" Take On Me.

ALL TIME LOW.
"Will it help you to wait for the moment to break? Is it real or is it fate? All we are, are just chapters on a page." Actors.
"I'm gonna start a revolution of convulted disillusion." Heroes.
"If nothing is true, what more can I do? I'm still painting flowers for you." Painting Flowers.
"Give me therapy. I'm a walking travesty but I'm smiling at everything." Therapy.
"Every storm that comes also comes to an end. Oh, resistance is useless." Time Bomb.

ARTIC MONKEY.
"Everything's in order in a black hole, everything was pretty in the past though." Fluorescent Adolescent.
"You are the fugitive, but you don't know what you're runnin' from. You can't kid us and you couldn't trick anyone." Old Yellow Bricks.


ARTIST VS. POET.
"As the pages turn, I begin to learn that I have every reason to resent myself." Broke but not broken.
"I want to make your fears all go away, 'cause you make me weak every single day." Giving yourself away.

ASKING ALEXANDRIA.
"I spend my days looking through pages, trying to find a way to get away from me." Breathless.

AUGUSTANA.
"Sometimes it's just the sound of the TV that gets me always wondering why. Sometimes it's just a conversation that makes me cry." Lonely People.

AVENGED SEVENFOLD.
"And when I think of all the places I just don't belong, I've come to grips with life this is going too far." Afterlife.
"Can't wake up in sweat, 'cause it ain't over yet. Still dancing with your demons, victim of your own creation." Nightmare.

AVRIL LAVIGNE.
"You fall and you crawl, and you break, and you take what you get and you turn into." Complicated.
"So many answers I can't find. Wish I could sum back the time." Everybody Hurts.
"Help me understand. Please tell me who you are, so I can show you who I am." Stop Standin There.

21 de mayo de 2012

Mates.


  Existen diferentes tipos de mates. Dulce y amargo. Con cáscara de limón o de naranja. Caliente o frío. Con agua o con jugo. Pero también están los mates de compañía y de horario. Está ese mate de las tres de la tarde, en pleno culebrón venezolano, que consumís sin darte cuenta. Cuando te querés acordar no hay más agua en la pava y estás tan enganchada con lo que ves (que seguramente se trata de un tipo rico que se enamora de una mina sin mucha plata, pero que está casado o a punto de casarse con otra flaca que se aprovecha de él por su dinero y que, en algún momento, finge un embarazo. O bien se embaraza, pero de otro, que es el que idea el plan de todo y al que normalmente tildan de culpable) que levantarte no es una opción. Además sabés que si te levantás para llenar la pava y calentar el agua, vas a tener que ir al baño, porque bueno, te tomaste una pava entera, y también seguramente te va a agarrar hambre. Pero te da tanta fiaca todo que te quedás sentada en la silla, mirando la tele como si fuese una película increíble, con hambre, ganas de ir al baño y sed. Pero ¿levantarse? Ni ahí.
   Después están los mates con las madres. Ellas ponen la pava, vos sentás tu cuerpecito en la silla y se prende la tele. Pero no la van a ver, eh. La van a dejar prendida en cualquier canal para que haga ruido de fondo. Y ahí empieza. Que cómo está el colegio, como están tus amigos, si tenés novio, si te pasa algo, si pensás esforzarte más... Son los mates de las charlas. Le contás de tu vida a tu progenitora y, de alguna forma, te sentís mejor. Porque se lo dijiste a alguien.
   El mate con amigos es uno de mis preferidos. "Poné la pava", dice uno y se sientan en ronda. Por ahí toca un mate filosófico, en el que cae la noche y la cosa se pone buena, y se ponen todos a hablar de la vida. De si existimos, de las frases de chabones que nos parecen re genios, de lo que pensamos, de nuestras metas, sueños... hablamos con una pava, que pasan a ser dos, tres o más, y nos sentimos tan bien y tan en casa que nos quedaríamos así para siempre. Además nunca faltan esas charlas típicas en el medio, en la que al final terminan todos riéndose. Porque somos todos amigos.
   También existe el mate de las peleas. El de la bronca. Del arreglo. Ese en el que el que ceba se cuelga, porque todos tienen algo para decir. Un mate va, un mate viene, y las cosas salen a la luz. Uno que dice que está mal, el otro que no lo entiende, el otro que sí, el otro que siempre lo supo, y así, todo lo que todos piensan. Y se llega a algo. Pero no siempre. Se sigue tomando mate hasta que nadie tiene más ganas. Se produce un breve silencio y, más tarde, están hablando de otra cosa. Porque el mate, junto con todo lo demás, los compuso.

   Por lo menos estos días estuve sintiendo que necesito unos mates. Mates con mi vieja para contarle la situación de mierda que estoy pasando; mates adelante de la televisión, sola y sin tener que hacer ninguna otra cosa, para irme un poco de este mundo y centrarme en problemas ajenos que al final, siempre tienen solución; mates con amigos para reírme y no parar de exponer teorías. Pero sobre todo necesito mates de peleas. Mates que hagan que la gente diga qué le pasa, y que las cosas cambien. Como tenga que ser, que sea. Pero ahora. Porque si ponés la pava, te tomás el mate. Y, por lo que veo, la pava hierve y nadie se hace cargo.

Voldemort.

20 de mayo de 2012

La guerra de los clones.


   ¿Qué le ven de divertido a hacer lo que los demás hacen? ¿Que los tilden de perros falderos; de personas que no tienen personalidad; de influenciables? Sí, "las modas son para seguirlas", pero, ¿para encajar? ¿para qué? No. Las modas las seguís si te gusta. De lo contrario, hacés la tuya y listo. No sos menos que nadie porque algo no te guste. No podés quedar bien con el cielo y con el infierno.
   Voy a poner como ejemplo esa cruz que todo el mundo usa ahora (†). Yo sé que algunas personas son re creyentes, y es una forma más de tener a su querido "Dios" cerca o presente, o lo que sea, pero otras no. Como está "bueno" ponen una cruz. No sé, a mi no me gusta. No me va. La cruz así, común, me hace acordar a todo esto de la religión. Sabemos que no es lo mío. No la usaría. Pero es algo que yo creo, y que veo.
   También está eso de ser "raro". Ser "raro" ahora es una moda. Entonces a un montón de personas que son como son, y que algunos tildan de "raros", también los tildan ahora de giles que siguen una moda. ¿No hay algo que no tengan que copiar para sentirse alguien? Por lo menos a mí me jode. Porque yo no soy rara, o sea, tengo mis creencias, mis gustos, mis cosas. Mías. Y por ahí algunas personas me tildan de "rara", pero ahora me dicen que sigo una moda por ello. No, por favor. Nunca. ¿Querer ser algo que no soy para caer bien? No va conmigo. Prefiero idolatrar a Lady Gaga (tengo un problema con la hipocresía que yo entiendo que representa).
   A veces no sé si pensar que no tienen imaginación, que no se pueden decidir, que no quieren mostrarse como son, o que de verdad quieren quedar bien con todo el mundo. No se puede. Punto. No jodan y sean quiénes son, que lo único que logran haciéndose los vivos siguiendo una moda es que a las personas a las que posta les gusta algo las etiqueten como a ustedes. ¿Por qué no se sientan adelante del espejo y se dicen a ustedes mismos qué les gusta y qué no? Porque si no te gusta una banda, no la tenés porqué escuchar. Nadie te obliga, más que vos. Y si alguien te dice que sos un pelotudo o una pelotuda porque algo no te guste, y bueno, serán unos giles mentes cerradas, porque cada uno tiene sus gustos. Sobre gustos no hay nada escrito excepto en las heladerías, nadie te dice qué te tiene que gustar y qué no.
  Valoren un poco más sus ideologías, sus gustos, sus ideas, sus pensamientos. Dejen de querer ser como los otros. No los hace mejores, ni más vivos. Por el contrario, ser quiénes realmente son, los hace reales.

BE TRUE TO YOURSELF.

Voldemort.

3 de mayo de 2012

When you were there.


Can you take me back to the person I used to be? / ¿Puedes llevarme de vuelta la persona que solía ser?

Me acuerdo de vos. Me cuesta mucho admitirlo (además de porque soy orgullosa), porque cuando lo hago lo primero que se me cruza por la cabeza es lo mucho que te gritaría que te cagaste en todos, y en mí. Pero ahora te lo estoy admitiendo, ¿sabés porqué? Porque las posibilidades de que leas ésto son casi nulas. Pero así como cada vez que demuestro algún dejo de cariño hacia tu persona, sé que me voy a arrepentir después. Muchas firmas en tu muro fueron borradas después de recordar lo poco que te importo y cómo me ignorás. 

Back when you were there for me / De vuelta a cuando estabas ahí para mí.

Por ahí si alguna vez hubieses dicho "le contesto, por lo que alguna vez significamos para el otro", y me hubieses contestado, hoy por ahí podríamos hablar. Y por ahí no me costara tanto decir que te quiero, porque fuiste mi amigo por años, y porque en todos esos años no me fallaste ni una sola vez... hasta ésa, la última. Sé qué pasó, porque te creo, porque juramos nunca mentirnos y fuimos siempre demasiado sinceros el uno con el otro, pero duele. Nada. Un mensaje, un hola, NADA. 

I know it seems like forever but do me this favor please / Yo sé parece una eternidad pero haceme éste favor.

Pero reproches sí. Varios. Que porqué te eliminé, que no me importabas, que no te quería más. ¿Qué no te quería más? ¿Es una joda? TIENE que ser una joda. No quererte, aunque me moleste decirlo, me costaría mucho. Sabés más de mi que muchos de mis amigos. Sabés cuándo quiero un abrazo y cuando no, si lo necesito porque me siento mal o si simplemente quiero abrazar a alguien. Desarrollaste esa capacidad de saber qué me pasa en un periquete, y yo la había desarrollado con vos. ¿Te acordás? Fue hace mucho, cuando todavía te importaba tu mejor amiga. Cuando algo significaba yo en tu vida. 

Way back when we were stupid / De vuelta a cuando éramos estúpidos.

No ahora, obvio. Cuando cualquier muestra de cariño de mi parte no obtiene respuesta. Cuando a vos no te importa que yo te extrañe. Porque parece que no me extrañás. Pero yo creo que sí. Por lo menos algo de todo debés extrañar. Por ahí esas miradas cómplices en las que entendíamos TODO. Y cuando digo todo, me refiero a TODO.

And held grudges just to help us sleep / y guardábamos renconres para ayudarnos a dormir.

Tengo anécdotas varias para contar, si alguna vez alguien me pregunta qué viví con vos. La cantidad de sonrisas que nos sacamos son incontables, así como las veces que lloré a mares mientras vos, en vez de decirme que las cosas iban a estar bien, me decías que por ahí lo mejor no era intervenir, o que me quedara al márgen. Que no le diera bola a esas cosas. También esas peleas a los golpes que terminaban con ambos muertos de risa, porque, obvio, siempre fuimos infantiles.

Oh my god, how ridiculous were we? / Oh por dios, ¿cuán ridículos éramos?

Ésta es una de las cosas que menos me gustan, no poder decir que no sos nadie para mí. Fuiste alguien importantísimo. Ahora sos alguien que creo voy a recordar siempre, pero no sos importante. Aunque, sin embargo, te quiero. Un poco. Porque lo que en realidad extraño son los momentos que vivimos, no sé si es tanto a vos. Y si alguna vez vos también tenés ganas de hablar, como yo, te espero. Igual gracias, por todo.


Voldemort out.
(Frases de la canción Fear of Flying de A Rocket To The Moon).