31 de enero de 2012

Perelandra III.



—La tragedia de mi vida —decía— y en realidad la del mundo intelectual moderno en general es la rígida especulación del conocimiento impuesta por la complejidad creciente de lo que se conoce. He compartido esa tragedia, ya que una temprana devoción por la física me impidió prestar la debida atención a la biología hasta que llegué a los cincuenta años. Para hacerme justicia, debo aclarar que el falso ideal humano me atrajo. Siempre quise saber con el propósito de obtener utilidad. Como es natural, al principio esa utilidad se me presentaba en aspectos personas: quería becas, una entrada de dinero fija y una posición reconocida generalmente por el mundo sin la cual un hombre no tiene influencia. Cuando logré estos fines, empecée a tener miras más amplias: ¡lo útil para la raza humana!
Hizo una pausa al terminar la parrafada y Ransom le indicó que continuara con un movimiento de caveza.
—A la larga —continuó Weston—, lo útil para la raza humana depende necesariamente de la posibilidad del viaje interplanetario y hasta interestelar. Solucioné ese problema. La llave del destino humano fue colocada en mis manos. Sería innecesario , y doloroso para ambos, recordarle cómo me fue arrancada en Malacandra por un mimbro de una especie inteligente hostil, cuya existencia, debo admitirlo, no había previsto.

C. S. Lewis.

Perelandra II.



—Lo que me has hecho ver es claro como el cielo, pero nunca lo vi antes —contestó la Dama—. Sin embargo ocurre todos los días. Una entra al bosque a buscar alimento y ya la idea de un fruto en vez de otro ha crecido en la mente. Después, puede ser que una encuentre un fruto distinto y no el fruto en el que había pensado. Una espera una alegría y es concedida otra. Pero nunca había notado antes esto: que en el momento mismo del hallazgo hay en la mente una especie de retroceso o de apartamiento. La imagen del fruto que no has hallado aún está por un momento ante ti. Y si lo desearas (si fuera posible desearlo) podrías mantenerlo ahí. Podrías enviar a tu alma en pos del bien que habías esperado, en vez de volverla hacia el bien que has conseguido. Podrías rechazar el bien real, podrías lograr que el fruto real fuera insípido pensando en el otro.


C. S. Lewis.

20 de enero de 2012

¿Qué es crecer?




crecer.
1. Aumentar de tamaño, cantidad o importancia. Desarrollarse.
2. En una labor de punto o de ganchillo, sumar puntos.
3. Adquirir mayor autoridad, importancia, atrevimiento o seguridad.

A veces me pregunto de qué se trata crecer. Cuándo es que en realidad crecemos.
Metabológicamente crecemos cuando nuestro cuerpo cambia, aumenta de tamaño. Cuando a los hombres se les ensanchan los hombros y a las mujeres las caderas. Pero la realidad es que crecer no sólo abarca lo físico. Económicamente crecemos cuando aportamos algo más, cuando le sumamos un punto a lo que ya teníamos. Pero internamente crecemos todo el tiempo. Se dice que crecemos al adquirir más autoridad, cuando somos algo más de lo que éramos antes. Un ejemplo es cuando la nena de seis años que pide un juguete nuevo pasa a ser una adolescente de diecisiete que se queja porque no encuentra el par de zapatos que combine a la perfección con lo que lleva puesto. O cuando el nene de diez años que está feliz porque está en primaria y por lo tanto no tiene tantas responsabilidades pasa a ser un egresado que se debate si hacer los cursillos de la Universidad en Diciembre, Enero y Febrero o dejarlos para Abril. Uno crece internamente cuando aprende nuevas cosas, las asimila y adapta sus ideas a eso. Como cuando una nena que es chiquita piensa que el mundo es cuadrado y que uno se puede caer desde una de las puntas, y luego cambia aquél pensamiento por la información nueva y comprobada que el enseñan en la primaria, intentando entender que el mundo es redondo y que gira sobre su propio eje.
Crecemos en todos los aspectos. El físico, el económico, el educativo y ese crecimiento que más nos cambia que es el interno. El que abarca las emociones, los sentimientos. Crecer implica aprender, asimilar, adaptar y cambiar. Pero crecer nos hace entender, nos hace darnos cuentas de cosas que de chicos ni pensamos.
A veces nos da miedo crecer, por las responsabilidades, por la edad, porque todo pasa, por miedo a olvidarnos de lo que éramos. Pero si no crecés no vas a poder pasar por etapas que te van a seguir formando a lo largo de tu existencia. Porque aunque dé miedo, siempre hay que intentar crecer.

18 de enero de 2012

Yo.


Soy vaga. Me considero buena con las palabras. Amo escribir, y leer. Creo que los libros y la música tienen el poder de transmitir cosas que las palabras aisladas no. Una canción me puede hacer tanto reír como llorar. Soy inquieta; me aburro rápido de algunas cosas. Le tengo miedo a la oscuridad, y fobia a las arañas. Me gusta hacer reír a las personas, y estar para los que quiero tanto en las buenas como en las malas. Soy ansiosa. A veces me siento ignorada y desplazada. Me inventé un mundo de fantasía para no sufrir tanto en la realidad. Sueño despierta. Me como las uñas. Me quejo bastante. Soy un poco caprichosa. Paso la mayor parte del día (cuando estoy de vacaciones) siendo lo que ocupa parte mi vida: fan. Grito mucho. Hiero, y no me gusta, pero lo hago. Me comparo con otras personas. No me gusta que me traten cómo si no fuera nada, porque creo que soy algo. Me cuesta decir lo que siento de vez en cuando. Me escondo atrás de la escritura. Amo sacar fotos y editar. Tengo deseos, sueños y metas que me gustaría cumplir alguna vez. No estoy muy conforme con mi figura e intento cambiarla. Soy impaciente, no tengo mucha paciencia. Salto rápido cuando algo no me gusta. No bailo bien, pero me gusta hacerlo. No me sé callar. Digo muchas pelotudeces. Soy pesada, y lo sé. Me gusta decirle a las personas que aprecio que lo hago, porque siento que se lo merecen. De vez en cuando tengo ganas de gritar muy fuerte que todo está mal y que quiero que esté bien. Dedico parte de mi tiempo al fangirling. Escucho mucha música, porque creo que es una manera de olvidarse de los problemas. A veces siento que me subestiman. Admito que mis consejos no son los mejores, pero me gusta escuchar a los demás. A veces necesito que me escuchen. Soy de engancharme aunque no me den cabida. No tengo mucha suerte. Me importa lo que los que quiero dicen de mí. Uso una armadura. No sé si estoy loca o soy normal, porque creo que esos conceptos dependen de la perspectiva de cada uno. Amo comer pizza y helado. Seguramente sería de Hufflepuff. Disfruto mucho hacer tonterías para que los demás se rían. No me gusta que me ignoren. Le tengo miedo al rechazo, al quedarme sola. Tengo un carácter complicado. No me considero linda. Me gusta joder con la cumbia y el reggaeton en las fiestas y cumpleaños, pero no escucharlos. Mi mamá es la mejor persona del mundo. No creo en Dios por razones mías, aunque antes sí lo hacía. Intento hacer que lo que me duele se pase rápido. No me olvido fácil de las cosas. Creo que todos nos merecemos una segunda oportunidad. Me pasa que a veces estoy en un lugar con mis amigos y siento que desencajo, que soy sapo de otro poso. No salgo mucho, porque no me dejan y porque a veces no me gusta. Me gusta dibujar y pintar. Soy hiperactiva. Tengo algunas ideas locas, macabras y sangrientas. Fantaseo mucho. Cuando hago algo con una mano necesito hacer lo mismo con la otra (es raro). Muerdo a las personas. Soy mal humorada. Me gusta defender mis ideales. Admito que a veces no pienso ni antes de hablar ni de actuar. No quiero conformar a todo el mundo, porque sé que no sería feliz así. Soy contradictoria. Me gusta reírme y sonreír. Amaría ser escritora o fotógrafa, pero voy a estudiar abogacía primero. Me gusta el Diseño Gráfico. Amo el invierno. Me gusta la ropa grande. Soy una chica más en el mundo. Intento sobresalir sin pisarle la cabeza a nadie. Soy fría muy de vez en cuando, tengo que estar muy herida. Me considero diferente, a mí manera. 
Esa soy yo.

15 de enero de 2012

We take it for granted that will be the same
but we're making all the same mistakes.


One Direction.

11 de enero de 2012

Sentimientos cruzados.

¿Alguien conoce ese sentimiento que se instala en el pecho cuando ves una foto vieja, de vos y una persona que amas mucho, y lo que más deseas en ese momento es romperla, a pesar de todo lo que vivieron juntos? ¿Y cuando mirás desde afuera un grupo de personas al que alguna vez llamaste tus amigos, les constaste tus más íntimos y profundos secretos, y te prometieron que iban a estar con vos siempre? ¿Es una mezcla de rencor y amor? ¿O una forma de mantener presente la decepción que te provocaron como el por qué de tu manera de actuar en el futuro?

Perelandra I.

¿Era posible que esa ansiedad de tener las cosas otra vez, como si la vida fuera una película que pudiera proyectarse dos veces, o incluso hacia atrás, fuera la raíz de todo mal? No, por supuesto, era el amor al dinero la raíz de todo mal. Pero quizás uno valoraba el dinero principalmente como una protección contra el azar, una seguridad de poder tener las cosas otra vez, un medio de detener el paso de la película.


C. S. Lewis.

10 de enero de 2012

Perelandra.

En aquél momento eso me invadió. Seguí a los tumbos en el frío y la oscuridad, ya convencido a medias de que debía de estar entrando en lo que llaman demencia. Pero mi opinión sobre la cordura cambiaba a cada instante. ¿Había sido alguna vez algo más que una convención... un cómodo par de anteojeras, un modo acordado de tomar los deseos por la realidad, que excluía de nuestra visión la completa extrañeza y malevolencia del universo que nos vemos obligados a habitar?

C. S. Lewis.

De qué va mi vida.

A veces no sé de qué va mi vida.
A veces va y camina como si nada, entre las otras, siendo una más.
A veces se destaca, dice "yo no quiero ser así" y cambia su rumbo.
A veces acompaña a otras vidas, no para no sentirse sola, pero sí para demostrar cariño.
Pero otras veces la hacen a un lado y se queda sentada en la vereda, viendo como las demás pasan sin notarla.
La mitad de las veces se adapta.
La otra mitad de las veces decide ponerse un gorro violeta en temporada de naranja y salir a caminar por la calle como si nada.
La tildan de rara y diferente. De divertida y cariñosa. De malhumorada y con carácter fuerte.
¿De qué va mi vida, entonces?
De ser distinta.

8 de enero de 2012

People change and promises 
                                                 are broken.
Jonas Brothers.

Blanco no, negro sí, gris no sé.

Que , que no. Que es blanco, pero es negro. Nunca un gris, nunca un no sé con sinceridad. Nunca una mierda. Porque si es blanco, es porque es blanco, y si es negro, es porque es negro. Pero no me dan un gris, no me dicen gris, me dicen blanco o negro, y no me dejan decir gris. Me dicen que sí o que no, y no me dejan modular un no sé, un vago tal vez. Pero cuando es al revés existe hasta un supongo. Un gris oscuro, un gris claro.
Me quejo y digo que la vida es puta, que es injusta. Porque no vale nada que dude, cuando me obligan a responder con rapidez. Pero estoy más que equivocada, la vida no es puta, es una tremenda hija de re mil puta en algunos casos. Pero siempre puede ser peor, ojo.


, pesimista al mango. NO SÉ si es es por esta vez que no veo un lado bueno, pero lo SUPONGO. Y NO, no me gusta una mierda.

6 de enero de 2012

To be strong.

He shout at you. He press you. You have so many things to say, but you know you can't say them. He looks at you, waiting. Everybody knows how it is going to end, but finally, you say what you think. But you know that this thing only mean that you have "no brain", that you "are really stupid". You know you can't have an opinion, a point of view if it is different to his. He keep screaming, and you think that is the only thing he knows. You hate it because you scream too, and you do it because you have learned it from him. He tells you the stupid and pathetic you are, and you finish with "ok, people can't talk here, because you don't listen". You stand up and go to the bathroom, and there you finally start to cry. The tears run from your eyes until your mouth, but you try to be silence. You don't want nobody to hear you. You knew it. But what could you have done? Let him think he is always right, when he is not? No. It's not that way, you think. You knew you were going to get hurt, but it don't bother you. What bothers you is that your family were there, in the moment you decided to go to cry. The knew it. And you hate yourself, and you hate himself. You calm down. You go out, and he is there, standing, waiting to see you. "Why don't you do this when you say something in a  bad way, all this stupid thing you do?" he says. You breathe. "I came to the bathroom, and you keep screaming there, like always. Fighting" you replied. Two minutes later, you were lying in bed crying. Your mum say it doesn't matter. "It doesn't worth it". And of course it doesn't. But you are not going to let him piss you off when he want. You beg her to say to your family that you are asleep. Instead of that, your grandmother comes to say goodnight. You replied her while hiding your face. Inside your self, you ask "what could I learn from this? what can I take from all this shit? Instead of hiding myself to cry when I don't want the rest to see me. Instead of waiting patiently to talk when the other is saying bullshit. Instead pretending to don't hear him damning you. Instead of all that, what could you learn?"
To be strong, to resist.