1. Aumentar de tamaño, cantidad o importancia. Desarrollarse.
2. En una labor de punto o de ganchillo, sumar puntos.
3. Adquirir mayor autoridad, importancia, atrevimiento o seguridad.
A veces me pregunto de qué se trata crecer. Cuándo es que en realidad crecemos.
Metabológicamente crecemos cuando nuestro cuerpo cambia, aumenta de tamaño. Cuando a los hombres se les ensanchan los hombros y a las mujeres las caderas. Pero la realidad es que crecer no sólo abarca lo físico. Económicamente crecemos cuando aportamos algo más, cuando le sumamos un punto a lo que ya teníamos. Pero internamente crecemos todo el tiempo. Se dice que crecemos al adquirir más autoridad, cuando somos algo más de lo que éramos antes. Un ejemplo es cuando la nena de seis años que pide un juguete nuevo pasa a ser una adolescente de diecisiete que se queja porque no encuentra el par de zapatos que combine a la perfección con lo que lleva puesto. O cuando el nene de diez años que está feliz porque está en primaria y por lo tanto no tiene tantas responsabilidades pasa a ser un egresado que se debate si hacer los cursillos de la Universidad en Diciembre, Enero y Febrero o dejarlos para Abril. Uno crece internamente cuando aprende nuevas cosas, las asimila y adapta sus ideas a eso. Como cuando una nena que es chiquita piensa que el mundo es cuadrado y que uno se puede caer desde una de las puntas, y luego cambia aquél pensamiento por la información nueva y comprobada que el enseñan en la primaria, intentando entender que el mundo es redondo y que gira sobre su propio eje.
Crecemos en todos los aspectos. El físico, el económico, el educativo y ese crecimiento que más nos cambia que es el interno. El que abarca las emociones, los sentimientos. Crecer implica aprender, asimilar, adaptar y cambiar. Pero crecer nos hace entender, nos hace darnos cuentas de cosas que de chicos ni pensamos.
A veces nos da miedo crecer, por las responsabilidades, por la edad, porque todo pasa, por miedo a olvidarnos de lo que éramos. Pero si no crecés no vas a poder pasar por etapas que te van a seguir formando a lo largo de tu existencia. Porque aunque dé miedo, siempre hay que intentar crecer.
Crecemos en todos los aspectos. El físico, el económico, el educativo y ese crecimiento que más nos cambia que es el interno. El que abarca las emociones, los sentimientos. Crecer implica aprender, asimilar, adaptar y cambiar. Pero crecer nos hace entender, nos hace darnos cuentas de cosas que de chicos ni pensamos.
A veces nos da miedo crecer, por las responsabilidades, por la edad, porque todo pasa, por miedo a olvidarnos de lo que éramos. Pero si no crecés no vas a poder pasar por etapas que te van a seguir formando a lo largo de tu existencia. Porque aunque dé miedo, siempre hay que intentar crecer.

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