30 de abril de 2012

Conflictuada emocionalmente.


  De verdad, no tendría que ser justo que yo tuviera la capacidad de de pensar y mandar a la gente a la mierda directa o indirectamente. No por ellos, porque sinceramente si pienso que necesitás ir a sentarte un ratito al rincón para pensar en todas las pelotudeces que decís, me voy a sentir bastante bien por haberlo hecho. Sino porque a veces me arrepiento, y me odio. Juro que me odio tanto que me golpearía la cabeza contra un poste de luz, a ver si se rompe y me mata. O por lo menos que me duela. Pero no, tengo que tener esa poca y casi nula capacidad de callarme, tengo que ser lo suficientemente pelotuda como para ir y decirlo. Y después me siento mal yo, más si hiero a alguien. Ya sea apropósito o sin quererlo. Tengo una capacidad para preocuparme que me sorprende, de verdad. No puedo creer que me quede tan pendiente de muchas boludeces, y que me ponga mal por eso. Pero ODIO eso. Odio esa capacidad de mierda. Sí, tengo unos problemas emocionales increíbles, lo sé.

  Quién sea que lea esto va a pensar que tengo que ordenar mis prioridades. Bueno, las tengo que ordenadas, y van más o menos así: mi vieja, mi hermano, mis amigos, mi viejo, personas random, yo. Aunque a veces me agarra la locura y se van todos al carajo, y me preocupo por mí y no me importa nada. El problema no es que me preocupe, porque me parece que lo hago porque les doy una importancia grande en mi vida, el conflicto recae en el hecho de esa importancia que le doy a algunas personas o a algunas actitudes de algunas personas. Me supera, porque me consume. Creo que a veces llego a centrar toda mi atención en eso, pero para mi suerte (una de las pocas que agradezco poder hacer), tengo una armadura que, mierda, no lo trasluce. Es como ponerse vidrios polarizados encima, vos ves el afuera y nadie ve el adentro. Un diez, la verdad. Me pone un poquito mejor saber que no le trasmito mi miseria ni mi dolor casi constante a todo ser humano que me rodea. No porque no me guste contar lo que me pasa, aunque no me guste del todo y me guarde casi la mayor parte de las cosas para mí, sino porque así me ahorro una explicación que puede terminar con mi ser derramando lágrimas y una persona X escuchándome para, después, decirme que me entiende. QUE.ME.ENTIENDE. Sí, claro. No, la concha de la lora, no me entienden. Ninguno es yo como para entender lo que me duele ni lo mucho que me llego a odiar cuando me doy cuenta de cómo soy, y de esas actitudes de forra que tengo cuando quiero herir a alguien, solamente porque me hirieron antes. Y sin embargo a veces el impulso me gana y suelto todo lo que me pasa, porque a pesar de que odie los falsos "te entiendo", necesito que alguien me escuche.

  Ahí nos damos cuenta de que me contradigo en cuanto al hecho de guardarme o no lo que me pasa. Quiero pero no quiero. Ahí, también, entra mi odio hacia lo que soy. A veces me gusta el hecho de que puedo llegar a ser buena, o algo como eso, o que creo estar siempre que me necesitan, que son cosas que yo busco en la gente. Me gusta no seguir a la manada, y tener mis propias opiniones sobre las cosas. Pero ese amor no me dura mucho. La mayor parte del tiempo odio casi todo de mí. El no poder evitar putear, el no tener tacto para decir muchas cosas, el herir a la gente, cómo soy físicamente, mi constante necesidad de saber que los demás están para mí, la maestría que parece que tengo para perder personas a las que quiero, mi capacidad para llorar (que a veces parece ser es infinita), y sobre todas las cosas odio profundamente todo lo que me pasa por esas cosas. Todo. Odio saber que la culpa de todas esas cosas la tengo en parte yo y en parte él. Odio no poder expresarme como quiero cuando intento que alguien sepa y pueda, de verdad, entender qué me pasa. El no poder terminar, nunca, de contar las cosas. El miedo con lo que tengo lidiar. Y me odio porque siento que, aunque todo lo que haga sea porque lo quiero hacer, y para demostrarte a vos que aún no siendo lo que vos querés, puedo ser alguien, ser YO, nunca va a ser suficiente. Me frustra. Odio intentarlo todo el tiempo y no poder. Y nunca culparía a alguien que me odie por todo ésto, porque yo me odio.

Es increíble como todo termina con vos. Pero carezco de capacidad para quitarte importancia.
Voldemort.

29 de abril de 2012

Restricciones inchorentes.


  Voy a terminar hablando con las paredes, lo sé. O con los setenta y dos gatos que pienso conseguir en tres meses cuando tenga mi propio departamento, de los cuales la mayoría morirá debido a lo pajera que soy. Quizás ni los alimente y se coman lo que encuentren por ahí... o entre ellos, o a mí, ¿por qué no? Pero sería una muerte lenta y no diga. Además tengo otros planes para mi ser. Y así empieza el capítulo dos de anadieleinteresaloquedigo.
  Quiero aclarar que cuando digo gatos me refiero a esos que son de colores, con cuatro patas, cola y bigotes, no a esos seres humanos que andan moviendo y mostrando el culo por todos lados, al igual que el busto, que se regalan y lo único que comen son huevos y zanahoria. If you know what I mean.
   Y pensar que el futuro de nuestra sociedad son esos gatos... bueno, espero estar muerta para cuando eso pase. A menos que me pueda congelar como supuestamente hizo Walt Disney... entonces me quiero despertar en el 2032, para ver si Nicholas Jonas se postula realmente para presidente de los Estados Unidos de América. Y sino, espero estar lo suficientemente drogada como para no querer suicidarme cuando ellos tengan en sus manos el futuro de nuestro país...
   Yo empecé diciendo lo de los gatos porque en días como estos, cuando todos salen, yo me quedo en mi casa, mirando el word, mientras formulo en mi mente lo que voy a escribir. ¿Por qué? Porque tengo dieciséis años y me tratan como si tuviera diez, como si no supiera que no tengo que hablar con gente que no conozco en la calle, como si no supiera que si no estoy atenta me puede pasar cualquier cosa, como si no fuese lo suficientemente inteligente como para que no me pase nada malo. Me subestiman mucho por estos lugares. Tanto como para dejar que mi hermano, que tiene trece años, salga a las matinés, cuando YO que soy la más grande tuve que esperar hasta los CATORCE y me dejaron salir UNA SOLA CONCHUDA Y PUTA VEZ. UNA. A LOS CATORCE. Y a él lo dejan a los trece, siendo que es un irresponsable de mierda (y si en algún momento lees ésto, sabés que tengo razón. No cuidás nada). Pero no, tiene catorce años y puede. Yo dieciséis y no. DIECISÉIS AÑOS Y NO ME DEJAN SALIR. Tampoco me dejan ir a todos los conciertos que quiero ir... TE ESTOY PIDIENDO IR A VER A MILEY, NO A LOS WACHITURROS, LA CONCHA DE TU PUTA MADRE.
   Ahora es cuando golpeo algo. Odio, detesto, aborrezco que me traten como si fuese una pendeja de mierda. Porque esta pendeja de mierda un día se va a cansar, y aunque me digan que no tengo derecho de contradecirlos ni de amanezarlos, voy a terminar haciendo lo que yo quiero, LES GUSTE O NO. En el reglamento de mi vida, que como ya dije, escribí yo, de alguna forma consigo lo que quiero, o por lo menos hago todo lo que puedo por conseguirlo. Pero yo llego a decir esto en frente de ustedes y me gano el castigo de mi vida. Por ser sincera, nada más. Porque no hay nada, NADA que les venga bien. 
   Voy a terminar hablando con las paredes porque va a ser la única que no me quiera controlar o dar una explicación en ningún punto de mi vida, la cual pienso vivir como se me cante el quinto forro del orto.


Y ME ROMPE SOBERANAMENTE LAS PELOTAS QUE SEAN TAN INFELICES COMO PARA NO DEJARME HACER UNA MIERDA. VALLANSE LOS DOS A CAGAR Y NO ME ROMPAN MÁS LOS OVARIOS. Gracias.


Voldemort.

27 de abril de 2012

Soberanía denegada.




En el primer capítulo de anadieleinteresaloquedigo, voy a hablar de cómo mi mamá pretende controlarme esporádicamente fallando en cada intento, debido a mi continua necesidad de hacer lo que quiero y no, claramente, todo lo que ella me dice.

    El otro día, por ejemplo, vuelve del supermercado (nunca los acompaño porque me da flojera… o sea, paja) y media hora después de que desembolso escucho que mi viejo le dice a mi vieja que este sábado se vaya a hacer la tintura y a cortar las puntas del pelo a la peluquería. A mí me viene bárbaro, porque me quiero cortar el pelo… y entonces, la recordé. Esa caja endemoñada de tintura, con la que mi vieja se tiñe, esa caja que yo había guardado en el baño pensando inocentemente que era para ella… 
qué ilusa.

    Como en muchas cosas, me hice la boluda. Es algo que, en realidad, se me da. Porque soy boluda, así que nadie se da cuenta. Y entonces, una hora más tarde, me dice que este sábado me va a teñir *me tiro al piso porque casi escupo los órganos de la risa que me causó*. Nadie se va a poder imaginar mi cara de “no vas a poder” y su cara de madre autoritaria, claramente fingida, intentando meterme miedo. A mí. 
Claro má, 
CLARO.
   ¿Es que nunca va a entender que no tiene tanto poder sobre mí como el que ella cree tener? ¿No nota que le niego tener una soberanía completa y abarcativa sobre lo que yo represento? Los tiempos cambiaron, y el clima está cambiando como aquella vez… En cualquier momento empieza la cosecha y yo soy un tributo de cabeza, ya que tengo menos suerte que la pobre madre de Katniss… No hay chance, me va a tocar portar el anillo. Y mamá no entiende que no puede controlar cada aspecto de mi vida… si sólo supiera que no sabe ni la mitad de las cosas que cree saber de mí. Pobre. Sé que se las voy a contar, en algún momento. Pero creo que tengo suficiente con esa voz en la cabeza que me dice “usá la fuerza boluda, dale” como para tenerla a ella preguntándome todos los días si arreglé alguno de mis problemas.

Yo paso.

NO QUIERO.


     ¡No me gusta hacer lo que me dicen! Me hace sentir… atada. Está bien, son mis viejos. Pero ¿y? Lo que yo quiero no cuenta nunca, porque ellos supuestamente tienen la última palabra. Ahora, tampoco les pido que me dejen implantarme piel de cocodrilo en los brazos y hacerme cuernos en la cabeza, ni afilarme los colmillos. ¿No es un poco sano, lo que pido?... todo apunta a que voy a terminar hablando de cómo, TAMPOCO, me dejan salir, pero eso viene otro día, cuando mis deseos de empezar mi propia guerra mundial se apacigüen… Ahora, mamá...

¿VES PORQUÉ NO TE DIGO NADA?


     No me encuentro obligada a contarle todo lo que me pasa, ni a obedecerla. Soy su hija, no su esclava. Mi fundamentación para el color de la parte de abajo de mi pelo es que como es MI PELO, le puedo hacer lo que YO QUIERO. Me importa un huevo un ovario si se arruina o no, es mío. No suyo. Su respuesta suele ser que soy menor de edad y no decido yo qué es lo que quiero hacer, y que mientras viva bajo el mismo techo voy a tener que hacer lo que ellos quieran. 

Don’t worry, me voy a ir lo más rápido que pueda. Y al otro día te caigo tatuada, perforada y con la cabeza completamente azul.


Voldemort.

Strangers.


"You have become a stranger to me".
   Cortito y al pie. Cuántas personas se habrán convertido en extraños de un momento a otro, sin siquiera haberlo notado. Cuántas otras tuvimos que ver alejarse pensando que no podíamos hacer nada más para que se quedaran con nosotros. Cuántos.
   Puedo decir, según mi experiencia, que el primer sentimiento que te invade cuando te das cuenta de que uno de tus amigos más grandes se aleja es el de culpa. Sentís que hiciste algo mal. Que no fuiste suficiente. Después tenemos la decepción. Nada más horrible que comparar lo que era esa persona antes, cuando la relación que vos tenías con él o ella era increíble y podían contarse todo, con ésta especie extraña de relación, en la que con suerte vas a poder abrazarlo/a sin sentirte incómodamente mal. Y ahí te llegan todos los sentimientos juntos, desde la pena y el dolor, hasta el odio y el enojo más profundo que pensaste que alguna vez podrías sentir. Llega también esa necesidad inhumana de aprovechar el poco tiempo que te queda con lo que esa persona era, mientras la ves irse. Te aferrás a lo que conocés, a lo que sabés, a lo seguro, y cuando te das cuenta de que con eso no alcanza, la persona que querías ya se fue. No es lo que era, no te trata como antes, no tienen una relación de pura y completa confianza como en otros momentos la tenían. No, son extraños.
    Después te preguntás si ellos piensan como vos, si se hechan la culpa o te la tiran a vos, pero al final te das cuenta de que eso no sirve. Ya se separaron, ya se alejaron. Por más culpable que se busque, la muralla queda, no se derriba. Aunque, a veces, se salta.

25 de abril de 2012

"Hated him?"


Hated him? I worshipped him. Every girl in the Seven Kingdoms dreamed of him, but he was mine by oath. And when I finally saw him, on our wedding day, in the Sept of Baelor, lean and fierce and black-bearded, it was the happiest moment of my life. Then that night he crawled on top of me, stinking of wine, and did what he did - what little he could do - and whispered in my ear,
“Lyanna.”
Your sister was a corpse and I was a living girl, and he loved her more than me.

22 de abril de 2012

In our crazy attempts, 
we give up what we are 
for what we hope to be.


William Shakespeare

Stupid things.



   No es que no me mande cagadas de vez en cuando, es que pareciera que me las mando continuamente. Llego a pensar que mi vieja me va a tirar con un plato por la cabeza si sigo así, lo mejor que podría hacer es dejar de ser tan desafiante... ahora lo voy a repetir hasta que me lo crea y de verdad piense que podría hacerlo. Y no, no va conmigo. Lo mío es discutir, sinceremosnos. No soy de esas personas que se callan la boca para que las cosas no empeoren, incluso sabiendo que tienen razón. No. A mi me gusta discutir hasta el cansancio, aunque no sea lo mejor. Si me conocés, sabés que sea quien sea, desde mi viejo hasta la reina de Inglaterra, si yo tengo razón, yo voy a discutir. Y me va a importar muy poco lo que pueda pasar después.
    Si mi vieja leyera esto diría que discuto en vano, porque en casa aunque yo tenga razón, si mi viejo dice que no es así, no es así. Punto final. Se acabó. ¡Adiós! (léase con la voz de Mad-eye). Pero, odio ese sentimiento de no poder hacer nada para que el cabeza dura con el que discutís entienda que su visión no es la única, y que por ser así es por lo que a nadie le gusta preguntarle nada, porque si no pensás como él sos una estúpida sin cerebro (si buscan esa frase en el álbum de etiquetas que tengo en el cerebro, aparece la de mi viejo con una flecha verde fluor en neón señalandolo. Sí, hasta eso llega su forma cerrada de ser). Pero la idea de ésto no es despotricar contra nadie... aunque casi siempre vamos para el mismo lado: mi casa. Cuando no yo quejándome de ellos. Bah, de mi viejo. Mi vieja podrá ser una rompe bolas, pero ella por lo menos me deja explicarle las cosas antes de decirme que no pienso. En realidad, nunca me dice que no pienso.
    De todas formas creo que el problema radica en esa necesidad constante que tienen los padres, o por lo menos algunos, los míos entre ellos, de controlarnos veinticuatro horas al día, siete días a la semana. En su mente no existe el margen a error si todo esto sale bien. Claro, lo peor que les puede pasar es que sus hijos terminen siendo dependientes de ustedes y no se vallan nunca de la casa, o que lo hagan pero de muy grandes, y sean lo suficientemente boludos como para dejarse manipular por otros, ya que, gracias a ustedes, que se creen salvadores el mundo al no permitir que sus hijos se manden cagadas, ellos no aprendieron cosas que les sirvan para salir adelante. Y sino, lo peor que puede pasar es que el día que sus hijos cumplan los dieciocho, y sean mayores de edad, salgan a bailar sin haberles pedido permiso, porque nunca los dejaron, y los tengan que ir a buscar al hospital después de un lavado de estómago, o peor, de un coma alcohólico, porque claro, como ustedes son las personas más racionales y pensantes del mundo, jamás se les pasó por la cabeza que sus hijos querían probar qué se sentía, y que si los hacían aguantarse, ese deseo se iba a potenciar e iba a ser peor. 

Un aplauso para los padres que tratan a sus hijos como si fueran especies en extinción. 

    A veces parece que por mandarnos una cagada se acerca la tercera guerra mundial (la cual yo creo va a ser por el agua y la comida). Incluso cuando no es tan grave. ¿Es TAN grave que me lleve materias? Decime... ¿no las doy bien, después? Y sino, puede ser porque soy vaga, o porque me cuesta. Pero ¿TANTO problema por un par de materias? No sabía que era el fin del mundo. Tampoco es que estoy becada y me veo obligada a aprobar todas las materias. Yo la paso bien así, es mi problema. Vos no estudiás, estudio yo. Entonces no me jodas. ¿Me vas a decir que cuando termine de estudiar Abogacía no voy a poder entrar en ningún estudio porque me llevé física tres años seguidos? Hasta en tu cabeza suena irracional.
    Gran parte de las cagadas que los adolescentes nos mandamos son también por culpa de nuestros padres. El prohibirnos la mitad de las cosas hace que las queramos más, y algunos "violamos" las reglas por conseguirlas. Sí, les estoy echando la culpa. Pero no toda. Nosotros también ponemos de nuestra parte, pero a veces parece que se olvidaron que fueron chicos, y que también querían hacer un montón de cosas. Aprendan a no hacer que sus hijos la pasen como ustedes cuando tenían nuestra edad. 


Goodbye, the ugly Voldemort who loves writing.
Pd: sí, soy irónica y sarcástica.

21 de abril de 2012

Sociedad - Prejuicios.


  Como sociedad somos una mierda. Y creo que es la generalización más acertada que voy a hacer en mi vida, al decir que todos somos la sociedad y que si la misma es una mierda es culpa de todos. El que nunca en su vida tuvo un prejuicio sobre alguien por favor tire la primera piedra y que me lo jure por lo que más ame en la vida.
  Sin embargo creo que como sociedad lo peor que tenemos es el individualismo. Esa necesidad de salvarnos a nosotros mismos sin pensar en los demás. No siempre, pero algunas veces nos pasa, ¿o no? Somos egoístas. La diferencia es que algunos son egoístas para muchas otras cosas, también. Pero hay una segunda instancia, que es la que quiero desarrollar a continuación, que compite por el primer puesto en el raking "lo peor de la sociedad". Es el prejuicio. Si vas a decir que nunca tuviste prejuicios sobre nadie, abstente. Pensalo y después decime si por lo menos una vez no tuviste prejuicios sobre alguien. ¿Viste? Estabas por ser hipócrita por el simple hecho de que no querés que te tomen por ser parte de una sociedad tan mierda desde algunos puntos de vista. Pero lo sos. Todos lo somos.
  Al igual que siempre, me voy de tema con una facilidad increíble. Me pasa en clase, también. Soy demasiado distraída. De repente los profesores se ponen a hablar, y me concentro en lo que dicen porque, ahora que sé lo que es llevarse muchas materias, pretendo llegar en Diciembre para dar simplemente matemática (como todos los años). Al rato, estoy preguntando qué estaban diciendo los profesores, porque de alguna forma u otra termino con la cabeza en cualquier lado sin darme cuenta... como ahora, que me puse hablar de algo irrelevante. 
  Lo que en realidad pretendo desarrollar es como esos prejuicios sociales se trasladan a la vida de las personas al punto de hacerlas sentir inferiores. Aunque, claro, los prejuicios internos también son parte de esos bajones tan característicos de personas como yo, y de cualquier tipo de personas. Como sociedad tenemos los conceptos de belleza, inteligencia, atención, y muchos otros, bastante idealizados. Nos hacemos creer a nosotros mismos que solamente si seguimos una serie de requisitos (en su mayoría no relevantes) vamos a lograr ser aceptados. Nos damos cuenta tarde, cuando lo vivimos en carne propia, de como son las cosas. A veces no tan tarde. Pero el hecho de no hacer prejuicios sobre alguien que, a tu criterio, no es lindo, no quiere decir que no seas culpable de cómo está la sociedad hoy en día. Porque la realidad es que nos quejamos de todo. O de la mayoría de las cosas, si quieren. Pero les apuesto diez centavos a que cuando alguien lea ésto va a decir "¿diez centavos? ¡qué rata!". Va a tener un prejuicio sobre mi, conociéndome o no, por la cantidad de plata que puse. Siendo que, si quiero apostar un centavo, lo hago, porque es mi decisión, y porque la sociedad no tiene porqué decirme que no puedo.
  Cambiar un par de palabras al insultar al otro, para no discriminar, para no hacer alusión a algún defecto físico o mental, no nos hace a ninguno menos culpables de lo mierda que es hoy en día la sociedad. Nos hace más conscientes sobre ésto, sí. Pero todos alguna vez hicimos sentir mal a otro a partir de un prejuicio. Y al final de nuestras vidas, todos terminamos siendo restos de un cuerpo humano, nos cremen o nos entierren o hagan con nuestros cuerpos lo que sea. Al final, somos todos iguales.

WE BLAME SOCIETY, BUT WE ARE SOCIETY.

19 de abril de 2012

Mamá.


   Últimamente me puse un poco en el papel de hija rebelde... bueno, estoy en ese papel desde hace un tiempito, pero se intensificó unos cuatro o cinco meses atrás. Sucede que mi casa parece ser el lugar en el que se escribió ese libro que estoy segura todos los padres leen para saber qué, en algunos casos, pelotudez, decirle a sus pobres hijos según lo que los mismos hacen. Igual tengo que admitir que no hay nada que ame más que replicar cuando alguien me contesta con un básico y carente de sentido "porque yo quiero" o "porque yo lo digo". Dejenme avisarles que según el reglamento con el que me manejo, que claramente me lo escribí yo solita, dice que esas no son fundamentaciones coherentes. Por el contrario, me dan más ganas de hacer todas esas cosas que ellos no quieren que yo haga. Que no quieren que yo haga porque ellos no pudieron, y porque se olvidaron que de chicos ellos también quisieron hacer muchas cosas que no pudieron concretar por culpa de unos padres muy estrictos.
   Ahora es cuando cuento que me teñí sin que nadie se enterara, y caí en casa con la parte de abajo del pelo rosa. Sí, me comí los gritos de mi vida. Bueno... hubo peores, pero me dolió no ser aceptada así. Mis viejos tienen muchos prejuicios como para aceptar que lo que yo quiero es tener el pelo de color, tatuarme y perforarme. También quiero probar el porro, alguna vez, pero eso no lo pienso comentar en casa. Corro el peligro de comerme el sermón de mi vida entera, así que decidí obviar ese tema.
   Pero me descarrilé, y lo que yo iba a hacer era hablar con un poco de mi vieja y sus reacciones para conmigo. A veces me logra poner de un mal humor increíble. En esos momentos lo único que quiero es que agarre la cartera y se valla, hasta que nos calmemos. Después me doy cuenta de que la amo muchísimo, y sé que si se va me voy a arrepentir toda mi vida. Pero como hija experimentada, en lo referente a todo tipo de contestaciones ofensivas para con mis pensamientos y réplicas que quedan en la nada porque como soy chica "se hace lo que mamá dice y punto", le estoy agarrando un poco la mano. Ya sé que me va a contestar antes de hacer o decir algo, así que ahora me mido... un poquito. Pero esa no es la única frase que sale de su boca, hay más.


"Te queda horrible, no sé para qué carajo te lo hiciste." Dijo refiriéndose a mi pelo cuando me vio teñida de rosa, haciéndo énfasis en el hecho de que teñirme fue un gran error, según ella (a mí me encanta).


"Acá se hace lo que yo digo, no me importa si querés o no." Típica frase de madre enojada intentando demostrar su autoridad. La usa mucho cuando le contesto que pienso hacer lo que tenga ganas de hacer. Excusa con la que justifico lo que hago después, con un "te lo avisé".


"Preguntale a tu papá, yo no te puedo dar permiso." Esa es su forma de contradecirse sin quererlo, dándome a entender que no tiene poder de decisión en casa.


"Mientras vivas en esta casa vas a tener que hacer lo que tu papá y yo queramos." Es una variación de la segunda frase escrita, otra vez queriendo demostrar autoridad, y dándome a entender que como ella es grande y me dio la vida puede hacer conmigo lo que quiera.


"¡Te dije que no! ¿Por qué no me hacés caso? ¡Ya vas a ver, cuando necesites algo!" Eso es de madre ofendida. Muy común. A veces no sé para qué lo dice si sabe perfectamente que me va a terminar ayudando, porque me dio la vida y porque siendo mi vieja es una de las cosas que no se perdonaría hacer jamás.


"¡Sos una pendeja de mierda!" "¡Pero la puta que te parió!" ¿Nunca escucharon a sus madres gritar como si la tercera guerra mundial se avecinara y tuvieran que correr al auto para rajar a un país que no se quiera meter en la misma? Yo sí. En esos momentos muchas madres sufren de amnesia temporaria y se olvidan que "las putas que nos parieron" son ellas.


"Nunca hacés una mierda vos. Vivís con el culo apoyado en esa silla." Mi vieja, por lo menos, la repite mucho en casa. Incluso cuando la leo lo hago con su voz y parece que me lo dijera ella. Pero, si en vez de eso, le lavabas los platos, seguro te encontraba otra cosa que hacer.


"Ah, claro. Porque ahora hacés lo que todas tus amigas hacen, ¿no?" Por lo menos para mi, ésta una de las que más me duele. Porque aborrezco a la gente que sigue a la manada y que mi vieja me considere una de esas personas me supera.

"No me gusta esa/e chica/o." "Es un poquito... no sé, no me gusta." Dice cuando ve en alguien todo lo que ella tiene denominado un conjunto de malas elecciones que hacen a una mala influencia. Bueno, yo creo que lo denomina así, por lo menos (tengo varios amigos de ese tipo que mamá dice que tienen un algo que hace que no le den buena espina).



   Pero es mi vieja. Aunque me ponga los pelos de punta, y me saque canas verdes, la amo.

18 de abril de 2012

¿"Dios"?



   "Dios". Toda esa bola de Dios me hace doler la cabeza y que me quiera cortar las tetas en rodajas para comérmelas con la picada que mi vieja prepara todos los viernes. Se nota en esa primera oración que pienso despotricar cómo se debe porque tengo todo el derecho del mundo de decir lo que se me canta. Porque es mi blog y porque tengo ganas, y al que no le guste, que no lea.

   Sinceramente no me entra en la cabeza cómo una persona puede decir que Dios, en el caso de que existiera, es justo. No sé qué mierda entienden por justo, la verdad. Porque es justísimo que gente que en su re puta vida hizo algo tenga plata para tirar para arriba y gente que se rompe el orto no. JUSTÍSIMO. Y además dicen que gracias a él están dónde están. No sé que me calienta más, si que digan que alguien que no vieron en su vida es justo cuando mirando cómo está el mundo hoy en día te das cuenta de que no es así, o que la gente le agradezca por tener lo que tiene y estar dónde está. Creo tener el poder de deducción de que ambos conceptos, por lo menos en este caso, van de la mano. ¿Alguno vio la cantidad de gente que pasa hambre? ¿Me van a decir que los nenes que nacen en esos lugares se merecen vivir así, y hasta morirse desnutridos? Porque, según algunos, Dios los puso ahí. Si así fuese, y si este ser super poderoso que a todos nos mira y a todos nos cuida, según ustedes, existiese, sinceramente deja mucho que desear. Por lo menos para mí es así.


   Yo sé que alguien me debe estar puteando, porque me pica la oreja y porque seguramente esto lo va a leer alguien que cree en Dios y va decir "qué pelotuda" haciendo alusión a mi ser. Les cuento un re secretito: me chupa un huevo (y eso que no tengo, porque soy mina). Yo no creo, ¿por qué? Porque no creo que un ser no existente físicamente nos pueda controlar a todos desde "arriba". Aunque sí creo que las almas de las personas siguen viviendo después de que el cuerpo se pudre debajo de la tierra, o se carboniza, o lo que sea. Pero ¿Dios? No. No me va. No me cabe. ¿Qué si yo creía? Sí, la verdad sí. Hasta hace tres años, ponele. Y me saturó. Porque siempre dijeron que rezar era bueno, y le rezaba todos los días en el colegio cuando hacíamos la oración. Y rezaba en casa. Y prometía que iba a ser una nena buena si me concedía algo... Si me ven se van a dar cuenta del resultado de todas esas plegarias. No hay nena buena, por lo tanto, se puede deducir que no se me cumplió una mierda. Desde la petición de que dejara que Pinky, una de mis mascotas de cuando tenía ocho años o menos, una perra negra y amorosísima, viviera AUNQUE FUESE un añito más, hasta la promesa de que iba a ser obediente si mi bisabuelo vivía. Pasando obviamente por ese rezo que muchos hacemos alguna vez para que nos "ayude" a aprobar una materia. Lo cierto es que vas a aprobar si estudiaste. Porque si no lo hiciste, "Dios" no te va a ayudar. Desde mi punto de vista porque no existe. Desde el punto de vista de otro por ahí es porque te ayuda si te lo merecés. Vaya uno a saber qué piensan todos sobre ésto hoy en día, ¿no? Con la cantidad de giles que andan por ahí diciendo boludeces no me sorprendería que alguien dijera que soy una de esas personas por el simple hecho de que no creo en Dios.


    Bueno, por lo menos yo no pienso ser una boluda que habla por hablar. Yo pienso ésto y punto. Si no te gusta, allá vos. Tampoco pienso que las personas que creen en ese ser supremo son pelotudas, al contrario, está bien. Cada uno hace de su vida lo que quiere, y no soy quién para cuestionar sus decisiones religiosas. Si son creyentes o no, es por algo. Yo no lo soy. Porque me di cuenta de que no me servía de un carajo. Creía en algo que ni fu ni fa, ¿para qué? Si rezar nunca me funcó, si las personas se mueren todos los días, igual. Si hay gente en la calle que no se lo merece y no hay ningún milagro que los saque del pozo en el que viven. No, yo no creo. Pero si vos creés todo bien. Ahora, no me vengas a decir que gracias a "Dios" estoy dónde estoy, porque te la emboco. Estoy acá sentada escribiendo porque a mi vieja le hicieron una cesárea para que yo naciera, porque nueve meses, aproximadamente, antes mi viejo había puesto la semillita para crear vida. Porque la vida la creó un espermatozoide y un óvulo, y un montón de cosas más, hasta que nací. Me alimentaron, criaron, educaron y todas esas cosas que hacen con los nenes, y como estoy sana (mentalmente no creo estar muy sana, pero todo en la vida no se puede) estoy viva. Y porque tuve la suerte de que nunca me llevara puesta un camión ni un tren ni ningún tipo de vehículo, y porque nunca me di la cabeza fuerte contra ningún lado, ni tuve alguna enfermedad que pudiera o pudiese terminar en la muerte, y por muchas otras cosas que, no me pasaron. But, because God put me here? Bitch, please.


    Y si el infierno existiera, yo tendría una sillita con mi nombre. Pero como no sé si es posta, y por lo menos desde mi punto de vista cuando nos morimos somos todos iguales y vamos todos al mismo lugar, creo que mi "castigo divino", o mejor dicho "mi castigo" va a ser pudrirme en mi tumba. O que no me puedan cremar, porque quiero que me cremen. O por ahí me muera antes por algún tipo de accidente/enfermedad/problema que se me presente. Y a eso le digo Karma. Así que, be careful with that bitch called karma.


Voldemort *insterte aquí decenas de apellidos*, out.
Cambio y fuera.

16 de abril de 2012

Nevermind, you'll find someone
                                            better than me.

14 de abril de 2012

I wanna stay right here in this passenger's seat.


Taylor Swift.

Feelings.


    No sé si valgo la pena. 
Soy una fracasada. No tengo éxito. No termino ni la mitad de las cosas que empiezo. No soy una buena persona, por lo menos no siempre. Soy una mentirosa. Niego cosas que me pasan, niego saber de qué hablan, niego acusaciones. Me lo guardo para mí. Porque es algo que es mío y no quiero compartir. Soy una cobarde. No sé cómo reunir el valor para pararme y gritar que me siento mal y que me quiero morir. Soy débil. Necesito que estén conmigo, porque a veces no puedo seguir caminando sola como si nada. Tengo una sonrisa falsa en la cara casi la mayor parte del tiempo.

    No creo valer la pena.
Culpo a la sociedad de mis sentimientos, pero yo soy parte de la sociedad. Yo también tengo la culpa. Es mi culpa ser y sentirme gorda, odiarme físicamente cada vez que me miro en un espejo. Es mi culpa no poder depositar mis sentimientos en la mesa cuando me siento mal, y guardármelos para seguir teniéndolos en el pecho. Es mi culpa que algunas personas piensen que soy completamente estúpida y distraída. Porque yo decido que estar soñando despierta es mejor. Yo tengo la culpa de que mi viejo me trate como si yo no fuese nadie, porque no sé como decirle que soy alguien. Incluso pensando que no lo soy.

    En realidad no valgo la pena.
Para qué tener una amiga que se siente mal constantemente y que considera el hecho de quitarse la vida una opción no descartable en unos diez años. Una amiga que vive con culpabilidad y dolor, porque se odia. Para tener que estar pendiente de lo que le pasa, es estúpido. Para hacer que se sienta bien, es estúpido. Porque tener de amiga a alguien como yo es complicado. Soy complicada.

  Nunca fui nada especial. Nada bueno. Nada que valiera realmente la pena. No fui lo suficientemente buena para nada. Ni para nadie. Y no lo soy. Y por lo visto jamás lo seré.

11 de abril de 2012

Perfect.



Hey dad look at me, think back and talk to me. Did I grow up according to plan?
And do you think I'm wasting my time doing things I wanna do?
But it hurts when you disapprove all along.


And now I try hard to make it. I just want to make you proud.
I'm never gonna be good enough for you.
I can't pretend that I'm alright, and you can't change me.


'Cuz we lost it all, nothing lasts forever.
I'm sorry, I can't be perfect.
Now it's just too late and we can't go back.
I'm sorry I can't be perfect.


I try not to think about the pain I feel inside.
Did you know you used to be my hero?
All the days you spent with me now seem so far away.
And it feels like you don't care anymore.


And now I try hard to make it. I just want to make you proud. 
I'm never gonna be good enough for you.
I can't stand another fight, and nothing's alright.

(...)

Nothing's gonna change the things that you said.
Nothing's gonna make this right again.
Please don't turn your back.
I can't believe it's hard just to talk to you.
But you don't understand.

(...)

I'm sorry I can't be perfect.

Perdón por ser todo lo que soy y no todo lo que querés. Perdón por no ser perfecta.


Perfect - Simple Plan.

The winner takes it all.


Building me a home, thinking I'd be strong there.
But I was a fool, playing by the rules.

The gods may throw a dice, their minds as cold as ice.
And someone way down here loses someone dear.

The winner takes it all, the loser has to fall.
It's simple and it's plain.
Why should I complain?


The Winner  Takes It All - Abba.

Shine.


You shine. No matter who you are. You do. And, when you smile, you shine brighter than the sun. Isn't it wonderful? Shining? We all shine. The thing is, smiling makes us shine more. And brighter.

10 de abril de 2012

Heroes.


They're gonna miss me when I'm dead and gone.
They're gonna talk about me over, and over, and over.
They're gonna file me under latest nostalgia, happily ever after.


But not a hero, I'm a liar.
I'm not a savior, I'm a vampire.
Sucking the life out of all the friends I've ever know.

We're a train wrecks, not winners.
On a soapbox, preaching down to the sinners.
The saints without a cause, we are not listening.


WE ARE NOT LISTENING.


Heroes  - All Time Low

9 de abril de 2012

Últimamente.


   Paso la mayor parte de mi tiempo en una irrealidad feliz en vez de en la realidad que me duele. Desde hace alrededor de un mes estoy perdiendo la confianza en algunas personas, por una razón que no puedo lograr definir. Me siento mal, pero no sola. Al contrario, siento que molestaría a los demás si les contara qué me pasa. Últimamente lloro a escondidas. Me parezco a mi viejo, que no llora, no parece que le doliera lo que pasó. Se descarga viendo esas películas o escuchado esas historias que a todos nos parten el alma. Yo lloro con los libros, con las canciones, y con los videos de dos o tres minutos de películas que están hechas para que los espectadores se deshidraten llorando. Sonrío falsamente, como siempre, pero menos. A veces parece que no me importara. Pero de todas formas no quiero demostrarle a los demás qué me pasa. Tengo miedo de aferrarme a las cosas, porque sé que las voy a perder. No quiero estar acompañada cuando lloro, porque odio mostrar mis debilidades. Incluso me di cuenta de que me está dejando de importar todo, de a poco. Me replanteo el porqué de estar viva. Pero ya no me planteo porqué lloro. Si por mi abuela, si por cualquier cosa o si es porque lo necesito. Simplemente lo hago. A veces no sé ni de qué me río. Pero me río. Intento reírme lo más posible, y llorar lo menos. No me sale tan bien como me gustaría, pero supongo que el intento es lo que vale. Tengo un nudo en la garganta; quiero llorar. Pero mi mamá está cerca y no quiero que me pregunte qué me pasa, porque ni yo lo sé. No quiero que ella se sienta mal por mí, suficiente tiene con tener que aguantarse todas las boludeces que yo hago y digo como para tener que escucharme no pudiendo darle una explicación que justifique mi llanto. Lo más probable es que cuando se valla, llore. El otro día me descubrí a mi misma diciéndole a una de mis amigas que estaba bien, porque era normal para mi "estar bien". Esa fue una de las pocas veces que de verdad quise que alguien me dijera que no estaba todo bien, y que me podía sentir tan miserable como quisiera. Sin embargo me abrazó; me sentí bien. Bien de verdad. Escribo todo seguido porque quiero representar el desastre que me invade por dentro. Una cosa le sigue a la otra y no tiene sentido, pero así me siento. O así lo puedo explicar. El otro día mi viejo me dijo que nos quería, y que quería que nos dijéramos esas cosas más seguido porque a veces uno se queda sin decirlas. Se me partió el alma en dos. Y ahora estoy llorando.

Todo lo bueno muere aquí, incluso las estrellas.

7 de abril de 2012

Gustos musicales.



    Me pasa que muchas personas me preguntan cómo puedo escuchar "esa música de mierda". Claro que por música de mierda se refieren a mi amplio gusto musical que abarca desde los Jonas Brothers (que aunque para muchos sean una banda pop y comercial más para mí representa fanatismo, crecimiento y por sobre todas las cosas letras y melodías con sentido e historias reales que realmente me tocan el corazón y el alma) hasta bandas de genéros musicales totalmente diferentes, cómo lo son Blink 182, Mayday Parade, Coldplay y muchas otras que, si tuviese que escribir, me distraerían del asunto principal por el cual decidí hacer una entrada hablando de ésto. La música.
    Creo que me molesta porque muchas de esas personas que me preguntan cómo puedo escuchar, en mi opinión, bandas tan buenas y con letras que me identifican, son las mismas que dedican su tiempo a escuchar canciones sin sentido que hablan de la mujer como un objeto. Las mismas personas que cantan pelotudeces pensando que son canciones increíbles y que después se quejan de cómo la sociedad es una porquería hoy en día. Les tengo un mensaje, chiquillos: ustedes son culpables de toda esta mierda tanto como todos los demás que se pasan sus días comprando esas canciones que no transmiten nada, y que son una copia de una canción que de por sí es una copia. Haciendo que la última versión sea lo más cumbiera y menos apegada a la versión real posible. Es decir, un cover. Pero un cover que deja bastante que desear, creo yo.
    No es que considere que la gente que escucha esa música sea pelotuda. Es que considero que los que lo hacen para estar "a la moda" o "en onda" lo son. No le veo el punto a que te guste algo que no entendés, nada más para tener algo de que hablar con quienes te rodean. Sí, todos nos dejamos influenciar un poco. Pero ¿qué caso tiene que tus gustos los decidan los otros?
   Fuera de eso, yo no tengo nada en contra de la cumbia, como el reggaeton y otra cierta variedad de ritmos parecidos de los cuales no sé el nombre. Para joder me gusta. Para cantar en un quince, en una fiesta, en la casa de un amigo, pero siempre en joda, o sacando frases para joder de las canciones que diferentes cantantes o grupos que se dedican a esos géneros componen. Yo jodo con todo eso, sí. Pero creo de de ahí a caminar con orgullo con tu celular lleno de esa música nada más porque tus amigos lo escuchan, es patético. Además de que te hace ver como una persona totalmente pelotuda y manipulable. Y en la vida el ser manipulable no te va a jugar muy a favor.
   Parecerá una boludez que hable de esto, los gustos musicales, pero de verdad no hay nada que me joda tanto como que me critiquen por escuchar bandas y cantantes que, desde mi punto de vista, sí transmiten algo que no tiene nada que ver con el sexo desenfranado, las noches de joda, alcohol y droga y las fantasías sexuales de algún chabón o de alguna mina (aunque, obvio, muchas de las bandas que me gustan hablan de esos temas en sus letras). No digo que todas las canciones traten de eso; créanme que muchas sí.
    El punto es que el hecho de la constante pelotudez ante la música me jode, porque por lo menos para mí es un aspecto muy importante de mi vida, ya que es la que está siempre que me siento mal, o que considero el hecho de atentar contra mi vida y/o cuerpo de alguna manera. La música es la que te saca de todas esas porquerías que pasan por tu cabeza cuando sentís que todo lo que sos está mal y que todo lo que te rodea es una mierda. Mi punto es que no sé cómo aquellos influenciados socialmente y con poco poder de decisión van a poder escuchar un tema y sentirse entendidos si no tienen la menor idea de quién canta lo que escuchan.
    Aunque bueno, por lo menos pueden decir que comparten algo con el resto ¿no?

4 de abril de 2012

Eternidad.



   Viendo una foto de ti en mis manos, me pregunto si te volveré a ver. 
   Sin ti, no sé como será mi vida, pero yo creo que este no es el adiós, porque te recordaré y te volveré a ver cuando me ascienda. Porque sé y creo que te volveré a ver en la eternidad.
    Tan cerca y tan lejos, pero en mi corazón estás aquí conmigo. No me dejaste, sólo te fuiste a vivir en la eternidad. 
   Sin ti, no sé como será mi vida, pero yo creo que este no es el adiós, porque te recordaré y te volveré a ver cuando me ascienda. Porque sé y creo que te volveré a ver en la eternidad.
  Volveremos a vivir en la luz del sol, bailando en el río de la vida. Y sé que nunca va a terminar, siempre estarás a mi lado, y nunca tendré que decirte adiós.
   Sin ti, no sé como será mi vida, pero yo creo que este no es el adiós, porque te recordaré y te volveré a ver cuando me ascienda. 
   Porque sé y creo que te volveré a ver en la eternidad.



(A pesar de cualquier diferencia que tuviese con vos abuela, o cualquier pelea, quiero que siempre tengas presente que te amo. No sólo porque seas mi familia, sino porque ambas aprendimos a lo largo de los años que a pesar de todo, contábamos la una con la otra. Espero que nunca dudes de que te llevo en el corazón. Te amo.)


Eternity - Jonas Brothers.