29 de julio de 2012

Not a love song.

"Catch a wave it we're bored, there's a clock we'll ignore, find a way around it..."

No son muchas las personas con las que puedo ser tan yo como lo soy con vos. Puedo hablar de temas que quizás no te importen y vos me vas a escuchar, porque sabés que a mi me importa. Me das el espacio de ser tan idiota como quiera ser y aunque a veces no entendés nada de lo que digo, no te quejás de cómo soy. Siempre me dejás volar, irme, y me hacés reír como nadie. Me casás sonrisas genuinas y sos incondicional. Sé que si necesito hablar con alguien vos estas, sea cuando sea y por el medio que sea. Y quiero que recuerdes que yo estoy para vos, siempre. Gracias por distraerme cuando estoy mal, y por siempre acompañarme en las locuras. Y aunque a veces choquemos, te amo con la vida y no te dejaría ir de al lado mío por nada. Me brindás una confianza y un cariño que, ay, no sé como agradecerte. Sos tan único... Simplemente te amo.

Not A Love Song, Ross Lynch.

28 de julio de 2012

Azul.



   El azul es mi color favorito. 

   El azul cielo me relaja; me echo boca arriba mirando las nubes y buscándoles formas mientras me pierdo en los colores, sin quererlo, y me despejo. Me siento tranquila. Azul es el color del mar, representando profundidad. La profundidad de mis pensamientos y sentimientos. Lo profundo que se puede cavar para encontrar una respuesta. Azul oscuro es el cielo de noche, cuando brillan las estrellas. Cuando ellos brillan allá arriba. Cuando la luna resplandece de la forma más increíble posible, robándome una sonrisa. El azul me recuerda la paz, la tranquilidad, protección, oscuridad. 

   Azul es Piscis. Yo soy Piscis. Soy Azul.

   Soy tranquilidad y profundidad. Una profundidad que puede terminar en depresión debido al constante movimiento del mar. Una traquilidad que se puede destacar por su procedencia, porque no es común que la depresión se tranquilice. Soy protección y oscuridad. Una protección que sobre lo que soy no influye, pero que existe para los demás, quienes me rodean. Una oscuridad que me hace sentir desprotegida. Desprotección que me hace perder la tranquilidad. Puedo proteger, pero no protegerme de la profundidad que me absorbe hasta la oscuridad más aterradora, y al mismo tiempo más tranquilizante que jamás pensé que sentiría.

   El azul me parece el color más perfecto de todos. Porque no me recuerda a un extremo, como lo hacen el blanco o el negro. Porque presenta un infinidad de tonalidades que me encantan. Pero al mismo tiempo es único. Yo no soy el mismo azul que quizás otra persona de Piscis pueda ser, no tengo la tonalidad por las mismas razones. Azules son las personas que me hacen sentir tranquila y protegida, pero también como un mar agresivo. Pero no somos un azul perfecto, ni ustedes ni yo. Y tampoco compartimos la misma tonalidad azul, porque los veo de una forma a ustedes, y de una muy distinta a mí.

   Azul va a ser la persona que más ame en el mundo. Va a ser perfecta a mi vista, porque va a tener las características del azul perfecto. 

Voldemort.

27 de julio de 2012

No soy.


   Tuve tiempo de sobra para yacer en mi cama mirando al techo y pensar en mí, en ellos, en vos, en ustedes, en todos y en nadie. Sin embargo utilicé menos tiempo del que disponía, y me gasté el resto, como monedas de un peso en el colectivo, leyendo, hablando con personas que se encuentran al otro lado de una pantalla y me conocen bastante, y visitando a algunos de mis amigos. Pero el tiempo que usé me ayudó a darme cuenta de que la idea que doy de mi misma no parece buena. Me pasó el otro día que dije algo totalmente sin intención de herir, y lo tomaron a mal. No creo que diga tantas cosas malas al día, en serio. No me considero una persona excelente, pero ¿de verdad soy tan mala?

   Por ahí sí. Por ahí soy una persona realmente horrible. Por ahí me merezco que todo lo que diga se tome a mal, pero no estoy segura. Esta es una de las pocas veces que voy a decir algo a mí favor: no soy tan mala. Simplemente creo que esto de decir lo que me pasa por la cabeza la mayor parte del tiempo, hace que los demás crean que todo lo que digo lo digo con mala intención. No creo ser una persona realmente, realmente mala, aunque estoy segura que no soy de las mejores.

   Soy irritable. Me molestan muchas cosas. Las personas hipócritas me ponen nerviosa. Los amigos que hacen oídos sordos cuando les hablás sacan lo peor de mí. La actitud autoritaria de mi viejo me sobrepasa. La poca importancia que le dan algunos a sus amigos me hace sentir una pesada. Te voy a decir que estoy bien aunque me esté sintiendo la persona más desdichada del mundo. Pero no soy una pelotuda más. No soy la mierda que aparento ser.

Voldemort.

Dar por amor.


Si te molestan los spoilers, no leas lo que está en blanco. Te avisé.

   Hoy terminé de leer Cazadores de Sombras: Ciudad de Cenizas, y me puse a pensar en las semejanzas que tienen algunos de sus personajes con los de Percy Jackson y Los Dioses del Olimpo. Lo que me llevó a pensar en ello fue la determinación de los personajes en cuánto a las personas que más aman en el mundo.

   En los libros de Cazadores de Sombras, Jace y Simon están enamorados de Clary. Éste último, aunque al principio es un mundano, se empeña en acomplañarla porque tiene miedo de que le pase algo, y arriesga su vida al no saber nada de combate más que tiro al arco -y eso sirvió una sola vez- para protegerla. Por otra parte, Jace se enfrenta quién cree su propio padre, y a quién sea que se atreva a hacerle algo a ella, metiéndose reiteradas veces en situaciones de muerte. Incluso en el segundo libro, cuando se libra una pequeña batalla entre demonios y Cazadores en el barco en el que Valentine se transportaba, Jace busca a Clary apenas tiene oportunidad, no importándole tener que matar a nadie o morir en el intento de rescatarla de las garras de su padre.

   En el caso de los libros de Percy Jackson, Luke, aunque convertido al bando malvado por manipulación, se preocupa por Annabeth todo el tiempo. Percy, además, en cada combate está pendiente de todos los movimientos de ella, para acudir a su rescate si algo le sucediera. Es así que en el último libro, cuando Luke logra su destino, él y Percy son ajenos a todo lo demás, concentrados simplemente en lo que Annabeth tiene para decir, y en el estado en el que ella se encuentra.

   También en el caso del amor hacia los amigos, está la conexión por empatía que posee Percy con Grover -un fauno- por la cual se encarga de mantenerse informado del estado de su amigo. Porque si él se encontrara en problemas, Percy sería la primera persona en correr a socorrerlo. Y, por otro lado, el casi colapso de Jace cuando hieren a Alec, su parabatai, en combate y hace todo lo que está en sus manos por mantenerlo seguro y alejado de los peligros, así como siempre hizo.

   A lo que voy con ésto, es a lo increíbles que son los lazos que se logran con algunas personas, logrando que ni siquiera sus propias vidas importen, con tal de que a quienes aman estén bien. Si bien éstos son caso extremistas para nuestra realidad, por personas con ese valor para nosotros, seguramente haríamos lo mismo. Daríamos todo, lo mejor de nosotros, sin esperar nada a cambio. Arriesgaríamos nuestras vidas por el otro, ¿y por qué? Por amor. Por amor de pareja, de hermano, de amigo. De hijo. De compañero. 
Daríamos TODO, por amor.

Voldemort.

26 de julio de 2012

No chapé, ¿te jode?


   Hablando con una persona que comienzo a considerar una amiga, tocamos ese tema de pasar los quince años y estar sola. Y no haber chapado. Y que la mayoría de tus amigas hablen de chicos con los que estuvieron o de sus novios, y... la presión. Esa que sentimos los adolescentes.

   No sé muy bien que es lo que se pretende. Hay personas que se sorprenden cuando alguien que tiene más de quince años dice que no chapó. Y encima los miran como si fuesen menos. Tienen que estar jodiendo, ¿haber chapado los hace mejores? ¿y ser de esas personas que dicen que chaparon pero que en realidad no lo hicieron, los hace más vivos? No. Tratar a alguien de menos por eso es de pelotudo, y mentir sobre ese es de tremendo pelotudo. Pero la gente así existe -y me pone nerviosa-.

   Sobre esos sentimientos, esas cosas... yo pienso que es algo que pasa. Eso de "no hay nadie para mí" -palabras de mi amiga, y de muchas más, seguramente- y todas las inseguridades. El estar sentada con tus amigas mientras ellas hablan de lo divertido, lindo, placentero, o lo que sea, que fue chaparse a quién sabe qué pibe, y sentir que sos una pelotuda porque no chapaste. Bueno, te voy a contar algo, no sos una pelotuda. ¿Sabés por qué? Porque podés tener tus razones. Podés estar enamorada de alguien y no querer estar con nadie que no sea esa persona, podés no tener permiso de salir, podés no querer chapar con cualquiera, y podés tener taaaaaaaantas razones como te imagines. Y al final, si chapaste o no con lengua con un flaco es un problema tuyo, no de alguien más. ¿Qué carajo importa eso? ¿Acaso marca una diferencia entre las personas? No. No te hace ni más vivo, ni nada. Avergonzarse por eso es algo tonto, creo yo. Es parte de quien sos, y lo que sos es lo que más te tiene que importar. El resto es de palo.

   Yo supongo que en algún momento, a todos nos llega esa persona... o una persona. O bueno, vaya a saber. Y cada quien decide lo que quiere hacer antes, o después, o durante -lo digo yo, que estoy cagada en las patas en cuanto al amor se trata, así que vean cuánto valor tomo para decir estas palabras cuando me cuesta un huevo creerlas-. Son TUS decisiones, no las va a tomar una de tus amigas que ya chapó por vos. Así que abajo a eso de avergonzarse.

   Aprovecho el momento para volver a decir que yo soy yo y al que no le guste, que no lea, y paso a decir que tengo dieciséis años, nunca chapé con lengua, tuve un novio por algo así como un mes hace tres años y un poco más, y salí una sola vez el año pasado -y sin permiso- y una sola vez este año -con permiso- y me da paja salir, porque sinceramente me pone nerviosa la música fuerte en lugares cerrados y el hecho de tener que conseguir un documento y probablemente estar ahí como una boluda mientras mis amigas chapan, o salir y que caiga la municipalidad... no es lo mío. Vivan los libros, el té y la música, y las juntadas en una casa con amigos. 

Voldemort.

25 de julio de 2012

All at once.

"We'd never know what's wrong without the pain. Sometimes the hardest thing and the right are the same."

De fierro sos, y eso que nos conocemos hace relativamente poco. Si esta frase me hace acordar a vos es porque me ayudaste a entender que de las malas experiencias aprendemos que hay "amigos" que no son lo que pensamos, y que en las mismas podemos encontrar a personas que valen muchísimo, como vos. Si tengo que dar un nombre de alguien que me parece incondicional, voy a pensar en vos -además de en otros-, porque, decime ¿quién te conoce y al mes te ayuda a dejar de sentirte tan mal como te sentís? Vos, claramente. Puede que seas ortiva, pero sos tan buena, amiga. Es loco pensar que en poquito tiempo nos apoyamos mutuamente, y que ahora hablamos como si nos conociéramos desde antes y con toda la confianza. Bueno, para mí es re loco. Pero loco o no, estoy en todas para vos, porque de verdad te quiero, y de verdad creo que sos de esas personas que... no sé, transmiten algo. En tu caso creo que lo que transmitís es confianza, o por lo menos a mi me trasmitiste eso cuando más lo necesitaba, y te quiero. Por eso y por ser como sos. Te quiero.

All At Once, The Fray.

1958.

"...and even though you deserved this, I tried to catch your fall."

A veces pienso que te podría perdonar cualquier cosa, porque aunque nos peleemos, nos insultemos y pasen miles de cosas, a vos te pasa algo y yo estoy ahí para apoyarte. Hubo un momento específico en el que lo que más quería era demostrarte cómo me dolía saber que no confiabas en mí, y que había tenido un título que, en ese momento, ya no me pertenecía. Simplemente quería que te sintieras mal, pero me sentía mal yo. Porque no podía, porque siempre significaste mucho para mí. Porque no puedo estar mucho tiempo enojada con vos, a la larga o a la corta se me pasa. Y aunque pensé que yo no te importaba, y que nunca te importé, me arrepiento un poco, porque en esos tiempos me di cuenta que aunque yo no podía estar más de tres semanas ignorando tu existencia, vos también estabas para mí, como el primer día.
Nadie te quita eso. Nadie nunca va a poder decir que no sos mi amiga. Porque si hay algo que nos caracteriza, es que nos bardeamos ahí, una frente a la otra, y terminamos hablando como si nada. No sé si la confianza va a ser la misma que cuando teníamos un título, pero hay. Y es increíble ver como, a pesar de todo, seguimos juntas, y con la esperanza de que las cosas sean mejores que antes -como una vez me dijiste-. Gracias por eso, por enseñarme que pase lo que pase los amigos verdaderos, siempre están. De tu parte, fue increíble. Es, increíble.

1958, A Day To Remember.

23 de julio de 2012

You had me at hello.

"I know that I had sworn I'd never trust anyone again but I dind't have to, you had me at hello."


Fue complicado. Pero no el principio, eh. Porque hablar con vos siempre se me hizo fácil, decirte las cosas que pensaba y sentía también, pero lo complicado fue ver que de repente me importabas un montón, y yo me había prometido no tener mejores amigas. Y no tengo. Pero ¿no se te haría difícil cumplir una promesa así cuando encontrás a alguien con quién compartís un montón de cosas sin darte cuenta, y a quién le podés contar cualquier cosa? ¡Más vale que sí! Pero de forma consciente, me dejé estar. Sabés que me dejé estar. De la noche a la mañana tenía una amiga que... era increíble, ¿entendés? Por ahí es porque yo le doy mucha importancia a todo, porque mis amigos me importan mucho, también, pero no te das una idea de lo lindo que fue darse cuenta que a pesar que parece que soy yeta para tener mejores amigas, porque prácticamente las debo ahuyentar, vos apareciste ahí y te quedaste conmigo. No tiene precio. Ni tiene nombre lo que te valoro, lo que te quiero, lo que me gusta hablar con vos, ya sea de forma seria o para decir cualquier cosa. Qué persona maravillosamente increíble que sos, eh. Nunca me voy a cansar de agradecerte que seas mi amiga, gracias.

You Had Me At Hello, A Day To Remember.

This is how you remind me.

Nuevo proyecto (?). Al principio quería escribir sobre las personas que me rodean, de un modo indirecto y sin mencionar sus nombres reales, creando personajes que se adapten a sus cualidades, o a partir de la descripción de objetos de valor sentimental. No. No me refiero a que las personas son como los objetos, pero se puede partir de la descripción de uno y de lo que nos provoca y lo que posee para hablar de las cualidades de una persona, que es lo que yo me proponía hacer. Pero se me vino a la mente una idea diferente, que está relacionada con la música. ¿Por qué -y por qué no- escribir sobre los que me rodean a partir de diferentes frases de canciones que me recuerden a ellos? Así que, como verán, voy a empezar a hacer eso. Voy a tomar una frase de una canción, citarla, y hablar de alguien. Y como etiqueta, voy a usar "this is how you remind me", frase de la canción How You Remind Me, de Nickelback. 

Voldemort.

21 de julio de 2012

El duende le pegó en el palo.


   Estoy preocupada. Siento algo en el pecho, no sé qué onda. ¿Me estaré volviendo loca? Ah, no, ya estoy loca. Mala mía, perdón. QUIZÁS.

   Sucede que yo, así como me ven -ah re que no me ven, porque... bueno, eso-, carezco de mucho auto-control. Véase que digo lo que me pasa por la cabeza y hago cualquier cosa. Pero bueno, no es el punto. Me desvío carajo, ¡VOLDEMORT CONCENTRATE! CON.CEN.TRA.TE. Lo que yo quería decir, es que últimamente estoy demostrando una capacidad evolucionada de auto-control para conmigo. Y eso, es preocupante. 

   "¿Por qué?" se deben de estar preguntando, queridos mortífagos. Porque resulta que cada vez que logro sentir más o menos lo que creo que no me va a doler, véase amor hacia mis amigos y familia y no amor hacia cualquier otro ser del sexo masculino al que pudiese considerar como pareja, ¡zas! me pasa. ¿Se entiende lo que quiero decir? El universo se complota en mí contra y ¡pum! Cagué. Ahí me empieza a gustar alguien.

   Mi gran preocupación es que últimamente no me gusta nadie, y me dejó de gustar quién anteriormente me gustaba, y estoy felizmente alejada de la población masculina. Claro que como siempre estoy esperando a que alguno de mis ídolos vengan y me pidan matrimonio... o a mudarme y empezar a comprar gatos, lo que suceda primero. Pasa que  me acostumbré a ser la pelotuda que se enamora del flaco que no le da bola, a la que le gusta el que es un estúpido y la que comienza a robar cunas, sin poder terminar el robo. Pero nada más allá de lo normal.

   Entonces, si leemos entre líneas (?) Mi preocupación es que me empiece a gustar alguien. Que me enamore. ME ROMPE LAS BOLAS QUE ME GUSTE ALGUIEN, DE VERDAD. No me gusta, porque pensás en esa persona y sabés que no te va a dar bola y te querés pegar un tiro. Me pone muy nerviosa, porque yo soy una pelotuda -lo admito sin más-. Y estoy segura de que si me gusta alguien voy a ser más pelotuda, y me voy a detestar a mí misma. Y ya tengo suficiente con detestarme de vez en cuando o la mayor parte del tiempo y no necesito que venga alguien a hacer que me ponga más nerviosa de lo que ya, de por sí, me pongo. Pasa que yo soy un ser de sexo femenino que preferiría sacar a alguno de esos personajes que tanto ama de sus libros y ser feliz y comer perdices con ellos que enfrentarse a la triste realidad, la cual implica enamorarse de alguien a quién no conocés y, claro, eso conmigo es un problema porque le tengo miedo a enamorarme, como bien me dijo una vez un duende.

Me siento liviana. Me confesé. Y estando sobria.
Voldemort.

10 de julio de 2012

Inanimadanente animados.

   Qué diferentes que son las personas de un objeto inanimado, y qué parecidas, también. Porque, los cuchillos nos lastiman, un libro nos reconforta. Loco, che. Que se parezcan tanto. En especial en el hecho de que tanto las personas como los objetos pueden ser vistos desde diferentes perspectivas, tomados de varias maneras... y también juzgados.

   Vemos una mesa astillada, y lo primero que decimos es que no sirve, que no va a durar, que no la queremos en casa. ¿Por qué? Porque muchos no quieren cosas rotas, diferentes. Con las personas también pasa. Hay algunas que tienen historias que las marcaron de por vida, y muchos se alejan por lo diferentes que dichas personas son el día de hoy. Juzgar nos lleva a perder oportunidades increíbles. ¿Quién dice que esa mesa toda astillada no va a durar más que una nueva? ¿Quién dice que ese chico que sufrió un montón no va a ser una de las mejores personas que vamos a conocer en el tiempo que llevemos vivos? Nadie lo dice, pero todos nos prevenimos.

   ¿Alguna vez agarraron latas abolladas en el supermercado? Seguramente no. Seguramente las corrieron y sacaron las que estaban más atrás, porque esas son las mejores latas a la vista de todos. Aunque, en realidad, ninguna de las dos latas chorrea, una de ellas simplemente está abollada en un costado, defecto que a la vista hace que inmediatamente busquemos algo más. ¿Se nota, al pensarlo, la crueldad que uno posee en cuanto al alrededor? Con las pequeñas cosas vemos más de lo que podríamos llegar a ver con las grandes. Les puedo asegurar que las latas abolladas de salsa de tomate están para chuparse los dedos.

   Sí, estoy comparando el trato con las personas con el trato para con los objetos inanimados. Nunca mejor dicha la frase no juzgues a un libro por su portada. Podríamos decir que no hay que juzgar a las latas por sus abolladuras, a los palos de escoba por su largo... a las personas por sus expresiones faciales.

Voldemort out.

5 de julio de 2012

Con Miedo y Calma.



   Hice una introspección que no permití durara mucho tiempo y me di cuenta de que en muchas ocasiones me escapo de mi misma. En el momento en el que mi mente empieza a formular una serie de preguntas de las cuales no sé la respuesta, me paraba y me iba, me rodeaba de gente que quizás no consideraba muy cercana, para acallar esas voces que me atormentaban por dentro. Les tenía miedo. Miedo a las palabras que me pudieran decir, a lo que me pudieran plantear. Y es estúpido porque esas voces que tengo en la cabeza son yo, porque son parte de mí, pero de alguna forma estaba aterrada ante la idea de escucharlas decirme todas esas cosas que yo estaba intentando mejorar día a día, o que veía empeorar. Creo que hasta preferí escuchar música que no me gusta, para pensar en lo estúpida que me parecía, y no en todos los problemas que quizás tenía en esos momentos. Hoy no me pasa. Por lo menos no tan seguido. 

   Mi cerebro se empeña en aprovechar los momentos que tenemos a solas para soltar todas sus inquietudes, y es mi corazón quien le dice que hay que tener esperanza. Decir que discuten es poco. Que se replantean las teorías once veces también. Le buscan la vuelta, las hipótesis, todo. Porque soy una de esas personas que cuando se carcomen la cabeza lo hacen bien, con todas las posibilidades. Y al final de la discusión, Corazón siempre está diciendo que hay tener esperanza, y mi cerebro le contraataca diciendo que es mejor no esperar nada de nadie que ser decepcionado. 

   Y Alma aparece, después de haberse perdido toda la conversación, la investigación y la pelea. Llega en la resolución, altanera, decidida, y dice que el cerebro tiene razón. Que las ilusiones no sólo lastiman a Corazón, sino que hacen que Cerebro tenga que estar haciéndose tiempo libre para contenerlo, dejando algunas otras obligaciones de lado, provocando dolores en dónde quizás no había dolores antes, tensando algunos músculos... Cerebro queda pendiente del corazón, y es entonces, según dice el alma, el momento justo en el que se unen y ella recibe una nueva tarea: recomponer. El alma tiene que juntar a Autoestima, Confianza y Voluntad para que las cosas mejoren. Tiene que dar todo de sí para que el corazón bombee correctamente otra vez y no se vea consumido por Soledad, tiene que estar pendiente a cada minuto de que Confianza no se sienta decaída. Y, por sobre todas las cosas, tiene que hacer que todo vuelva a funcionar en conjunto. Es una carga pesada para un alma, una simple alma, que refleja la esencia de lo que la persona es, pero Alma está ahí, siendo persona, siendo humano, ayudando a sus compañeros. Los levanta, los encamina.

   Cerebro le promete a Corazón que la próxima vez va a hacer hasta lo imposible para que cambie de opinión y no se lance a un callejón del que pensó que podría salir, pero en el que descubrió un muro. Pero también, en un acto de bondad pura, que si encuentra una forma de trepar ese muro, se lo va a decir. El corazón sonríe. Ve a Confianza, que está erguida, aunque un tanto magullada. Desde hacía tiempo se encontraba sosteniendo a Autoestima, que no dudaría ni un minuto si la dejasen tirarse desde un acantilado. Se sentía completamente devastada. Y entonces Voluntad le promete ayuda, y junto con Confianza, logran poner a Autoestima en pie, quien le dedica una desganada sonrisa al corazón. El mismo promete que todo va a estar bien al final, que tiene que ser fuerte, porque si ella cae, Confianza caería con ella. Y Voluntad no podría hacer mucho sola.

   Es entonces cuando Calma aparece en escena. Pide silencio. Pide al cerebro que espere. Dice haber hablado con los demás órganos del cuerpo, y con todos los sentimientos y pensamientos. Dice que ellos se quejaban de la poca responsabilidad de sus líderes, principalmente los órganos, pero que les había explicado que todos podrían llegar a sentirse heridos y sin ganas de nada en algún momento. Dice que hay que combatir al miedo. Les hizo prometer que iban a dar lo mejor de sí desde ese mismo día, poniendo como ejemplo los dolores habían comenzado a sentir al estar desprovistos de mando. Hizo que los sentimientos formaran una alianza: si uno de ellos caía, los demás se veían en la responsabilidad de ayudarlo a reponerse. Y, por último, contó que los pensamientos estaban de acuerdo con ella cuando propuso que el cerebro debía escucharla antes de cometer algún acto estúpido. Corazón se rió burlonamente, pero Calma le dijo que él también tenía que aprender a escuchar, que la unidad de todos dependía de la escucha, de los debates que nunca llegaban a una resolución.
   Cerebro dio un paso adelante y prometió escuchar a Calma cuando esto fuese necesario, advirtiendo que no le gustaba que lo mandaran y que, a pesar de todo, seguía siendo quien decidía sobre el resto, pero dijo que lo haría con mayor responsabilidad. Corazón admitió hacer lo que quería, al igual que Cerebro. Sin embargo, aseguró que consultaría sus planes antes de llevarlos a cabo. Alma sonrió a sus tres fieles amigas (Confianza, Autoestima y Voluntad) y prometió acudir apenas fuese necesario. Por último, Calma sonrió radiante y prometió, frente a todos, estar presente en todas las decisiones que se tomarían desde ese día en adelante, procurando velar por la seguridad del cuerpo. Pensamientos y sentimientos, a partir de ese entonces, fueron tomados en cuenta con la misma cautela, filtrándolos. Y aunque al corazón le hubiese gustado decir que había cambiado completamente, aún seguía haciendo estupideces, pero no tan seguido.

   Miedo se había alejado. Quizás no tanto como a Corazón le hubiese gustado, pero Seguridad solía hacer rondas cerca para ayudarlo a superarlo. Quizás no tanto como para que Alma se sintiese aliviada, pero Alivio, cada algunos días, profesaba cerca las mejores noticias del día, sacándole una sonrisa. Quizás no tanto como para que Cerebro hubiese podido, al fin, centrarse simplemente en los órganos del cuerpo, pero éstos sabían entenderlo cuando cuestiones de fuerza mayor lo obligaban a abandonar el mando. Quizás no tanto como Calma hubiese deseado, pero si lo suficientemente lejos como para dejarla mostrarse fuerte frente a sus compañeros. Fingía, pero les daba valentía. Esperanza. Y aunque Corazón era quien siempre estaba brindando esperanza, Calma no pudo evitar fingir para que los demás comenzaran a sentirse seguros.

   Fue así como un buen día, Calma se enfrentó a Miedo. Gritó, pero no salió corriendo. El miedo estaba ahí, mirándola. Sin embargo, ella sabía que no le iba a hacer daño, porque de algún modo se dio cuenta de que el miedo es parte de la vida, porque en la vida se aprende de Miedo, y Calma había aprendido a apartarlo y a superarlo. Pero no a olvidarlo. Porque siempre tenía presente que en cualquier momento, Miedo podría aparecer por allí. Aunque en realidad, quizás ella quería que apareciera por allí, para liberar las tensiones que se sufrían. Quizás ella misma sentía que necesitaba al miedo, para ser ella. Porque sin el miedo, no habría una calma. ¿Y si Calma no existiera, a quién atormentaría Miedo?

Voldemort.
(salió de la nada; me gustó)

1 de julio de 2012

D.

D.

DAUGHTRY.
"All that I'm after is a life full of laughter. As long as I'm laughing with you, I'm thinking that all that will matters is love ever after." Life After You.
"Of all the things I still remember, summer's never looked the same. The years go by and time just seems to fly by, but the memories remains." September.

DEMI LOVATO.
"And all the past is just a lesson that we've learned. I won't forget." Don't Forget.
"I'm a lightweight, easy to fall, easy to break. With every move my whole world shakes; keep me from falling apart." Lightweight.
"You can't stop the world, but there's so much more that we could do." Stop The World.

DRAKE BELL.
"Over your shoulder you know that, I told you I'll always be pickin' you up when you're down. So just turn around." I Found A Way.
"I'm humming along, my head is ringin. And I just can't stop singin now, 'cause it makes me happy." Makes Me Happy.

¿Qué pasaría si...?


What if I lead the why? What If I make mistakes? What If I change the world? What If I take the blame? Will you be there? / ¿Qué pasaría si lidero el camino? ¿Si cometo errores? ¿Si cambio el mundo? ¿Si tomo la responsabilidad? ¿Estarías ahí?

Si yo crezco, si yo me equivoco más cuando crezca que ahora, ¿como sé que no me van a dejar, si hubo momentos en los que lo hicieron? ¿Y si yo tuviera la culpa de que se alejen, cómo sé que a ustedes les va a importar y se van a quedar, me van a ayudar? ¿Cómo no puedo tener miedo de perderlos si siento que nos alejamos? Si somos tan diferentes que los temas de conversación son triviales y casi ni hablamos. ¿Cómo sé?

I remember going back to the place we used to lay, but I keep losing track. / Recuerdo volver a los lugares en los que solíamos echarnos, pero sigo perdidendo pistas.

Aunque a veces parezca lo contrario, me esfuerzo porque las cosas estén bien. Doy lo mejor de mí, doy todo lo que tengo. Y no, no siempre es suficiente. Ni siquiera sé si de vez en cuando es suficiente. Pero es todo lo que tengo para dar, todo lo que puedo hacer para intentar recuperar las cosas que creo estamos perdiendo.

Our dreams, all start to fade. / Nuestros sueños, todos empiezan a desvanecerse.

Hay tantas, pero tantas cosas que podría decir pensamos en hacer. Teníamos planes, ideas, metas colectivas. Hoy en día me pongo a pensar en esas cosas y no sé si sentirme una estúpida por pensar que quizás las podíamos lograr o si sonreír porque en algún momento esas relaciones fueron lo suficientemente fuertes como para hacerme creer que podíamos.

So why do you tell me you care if you're not gonna stay? / Entonces, ¿por qué me decías que te importa si no te vas a quedar?

Y a veces se siente horrible ver que las cosas no mejoran, que por ahí a los demás no les importa tanto. Que lo que hacés no sirve. Pero lo que duele es sentir que te mienten. Porque si te importa, lo vas a demostrar. Y yo sé que no es así. Siento que no es así, que no importa. ¿Y si no importa, por qué a mi me importa? ¿Por qué me carcome tanto el cerebro?

And I'm slowly giving up as the world keeps losing faith. And you still turn your back. / Y me estoy dando por vencida mientras el mundo sigo perdiendo la fé. Y vos seguís dando la espalda.

Y deja de importar; y da bronca. Hay momentos en los que lo menos querés hacer es pensar en esas personas, porque sabés que te cuesta. Que te duele. Y te sentís egoísta, ¿pero qué vas a hacer? Te dan la espalda, y vos estás ahí, luchando por mejorar. No podés hacer más que eso. Y si no lo valoran, ¿por qué lo hacés?

What if I can't go on without you? / ¿Qué pasaría si no pudiera seguir sin ustedes?

Las preguntas que una persona se hace cuando siente tantas cosas nos siembran más dudas de las que de por sí ya teníamos. Nos imaginamos todas las posibilidades que tenemos, porque queremos jugar bien nuestras cartas. Pero sabemos que tenemos un margen de error, uno grande. Y es por eso que nos mentalizamos para lo peor, para lo que creemos que nos va a doler más: no tenerlos. Porque es más fácil esperar lo peor, que ser positivo y que el resultado te caiga como un balde de agua fría encima. ¿Pero qué tan fácil es esperar lo peor sabiendo que es la resolución más cercana a la realidad que tenés? ¿Qué tan fácil puede ser saber que los vas a perder, y no poder hacer nada más que esperar a que pase?

I'll be waiting here, for you to call.

Voldemort out.
(Frases de la canción What If, de Simple Plan).