27 de julio de 2012

Dar por amor.


Si te molestan los spoilers, no leas lo que está en blanco. Te avisé.

   Hoy terminé de leer Cazadores de Sombras: Ciudad de Cenizas, y me puse a pensar en las semejanzas que tienen algunos de sus personajes con los de Percy Jackson y Los Dioses del Olimpo. Lo que me llevó a pensar en ello fue la determinación de los personajes en cuánto a las personas que más aman en el mundo.

   En los libros de Cazadores de Sombras, Jace y Simon están enamorados de Clary. Éste último, aunque al principio es un mundano, se empeña en acomplañarla porque tiene miedo de que le pase algo, y arriesga su vida al no saber nada de combate más que tiro al arco -y eso sirvió una sola vez- para protegerla. Por otra parte, Jace se enfrenta quién cree su propio padre, y a quién sea que se atreva a hacerle algo a ella, metiéndose reiteradas veces en situaciones de muerte. Incluso en el segundo libro, cuando se libra una pequeña batalla entre demonios y Cazadores en el barco en el que Valentine se transportaba, Jace busca a Clary apenas tiene oportunidad, no importándole tener que matar a nadie o morir en el intento de rescatarla de las garras de su padre.

   En el caso de los libros de Percy Jackson, Luke, aunque convertido al bando malvado por manipulación, se preocupa por Annabeth todo el tiempo. Percy, además, en cada combate está pendiente de todos los movimientos de ella, para acudir a su rescate si algo le sucediera. Es así que en el último libro, cuando Luke logra su destino, él y Percy son ajenos a todo lo demás, concentrados simplemente en lo que Annabeth tiene para decir, y en el estado en el que ella se encuentra.

   También en el caso del amor hacia los amigos, está la conexión por empatía que posee Percy con Grover -un fauno- por la cual se encarga de mantenerse informado del estado de su amigo. Porque si él se encontrara en problemas, Percy sería la primera persona en correr a socorrerlo. Y, por otro lado, el casi colapso de Jace cuando hieren a Alec, su parabatai, en combate y hace todo lo que está en sus manos por mantenerlo seguro y alejado de los peligros, así como siempre hizo.

   A lo que voy con ésto, es a lo increíbles que son los lazos que se logran con algunas personas, logrando que ni siquiera sus propias vidas importen, con tal de que a quienes aman estén bien. Si bien éstos son caso extremistas para nuestra realidad, por personas con ese valor para nosotros, seguramente haríamos lo mismo. Daríamos todo, lo mejor de nosotros, sin esperar nada a cambio. Arriesgaríamos nuestras vidas por el otro, ¿y por qué? Por amor. Por amor de pareja, de hermano, de amigo. De hijo. De compañero. 
Daríamos TODO, por amor.

Voldemort.

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