"...and even though you deserved this, I tried to catch your fall."
A veces pienso que te podría perdonar cualquier cosa, porque aunque nos peleemos, nos insultemos y pasen miles de cosas, a vos te pasa algo y yo estoy ahí para apoyarte. Hubo un momento específico en el que lo que más quería era demostrarte cómo me dolía saber que no confiabas en mí, y que había tenido un título que, en ese momento, ya no me pertenecía. Simplemente quería que te sintieras mal, pero me sentía mal yo. Porque no podía, porque siempre significaste mucho para mí. Porque no puedo estar mucho tiempo enojada con vos, a la larga o a la corta se me pasa. Y aunque pensé que yo no te importaba, y que nunca te importé, me arrepiento un poco, porque en esos tiempos me di cuenta que aunque yo no podía estar más de tres semanas ignorando tu existencia, vos también estabas para mí, como el primer día.
Nadie te quita eso. Nadie nunca va a poder decir que no sos mi amiga. Porque si hay algo que nos caracteriza, es que nos bardeamos ahí, una frente a la otra, y terminamos hablando como si nada. No sé si la confianza va a ser la misma que cuando teníamos un título, pero hay. Y es increíble ver como, a pesar de todo, seguimos juntas, y con la esperanza de que las cosas sean mejores que antes -como una vez me dijiste-. Gracias por eso, por enseñarme que pase lo que pase los amigos verdaderos, siempre están. De tu parte, fue increíble. Es, increíble.
1958, A Day To Remember.

No hay comentarios:
Publicar un comentario