17 de septiembre de 2012

Lost.


   Me consume la incógnita de no saber qué. Qué me pasa, qué siento, qué tengo, qué quiero. Es uno de esos momentos en los que el aislamiento alimenta a mi cerebro a seguir pensando y sacando hipótesis. Dejo de estar para pensar y pensar, y me pierdo. Me siento perdida. Pero ese es el problema. Me siento perdida y al mismo tiempo bien, como si estuviera en dónde tengo que estar. Es un poco raro, ya sé. Pero así me siento.

   Tuve ese sentimiento horrible de que estoy a punto de querer a alguien como un espécimen masculino con futuro amoroso en mi vida. Ni jodamos, ya lo bloqueé. Me funcionó bastante bien. Estoy segura, y de verdad segura, de que los homo sapiens sapiens los veo como personas dables y como nada, nada más. Me hace feliz. No me gusta querer, me cansa, me duele. Por lo menos hasta ahora me dolió siempre.

   Escolarmente estoy bien. Dos bajas y una materia en diciembre, pero no es nada nuevo. Escolarmente a nivel compañeros también, podría decir. Hubo una clase de catequesis, hace poco, en la que de verdad me sentí bien en el curso y me di cuenta de que los quiero, a algunos más que a otros, y no siempre a todos, aunque algunos me parezcan insoportables, pero como curso los quiero. Al menos los quise en ese momento de felicidad pura en el que estábamos todos cantando desde canciones religiosas -aunque algunos seamos ateos- para reírnos hasta las canciones del curso.

   Leí un libro que se llama "The Perks Of Being A Wallflower", y me enamoré. No solamente de la historia y del personaje principal, sino también del autor. Me encanta como lo hizo, como lo narró y explicó paso a paso y a su debido tiempo. Es mi nuevo libro favorito, ahora. Creo que hacía mucho no leía algo así: simplemente increíble.

   Socialmente a nivel amistad estoy bien. No es ese bien de que las cosas están perfectas porque cada vez hay un abismo más grande entre algunas personas y yo, pero remontan vuelo. A veces me siento incómoda, sapo de otro pozo, y esas cosas que me pasan. Pero no estoy mal, todavía estoy definiendo internamente quienes me importan de verdad de las personas que considero mis amigos. Bueno, todos me importan, pero quiero saber quienes son esos amigos que se cuentan con las manos.

   Me siento perdida. Como si... estuviera en dónde tengo que estar pero hubiese otro lugar para mí, otro lugar que me podría hacer más feliz que este, otro lugar que me va a llenar los huecos que no sé con qué llenar que tengo. Es raro porque paso de un estado de felicidad a uno de estos, de sentirse perdida. Lejos, afuera. Invisible. Me da más tiempo para pensar, a veces. Me da ánimos para hacerlo, razones. Pero por ahí no es lo mejor. Por ahí maquino tanto que termino perdida.

Voldemort.

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