8 de septiembre de 2012

Wish: to talk.


   Hablemos de como no soportan ver a dos personas del mismo sexo demostrándose amor dándose un beso. Hablemos de la intolerancia que tengo yo hacia la carcajada constante ante absolutamente todo cuando uno intenta hablar en serio. Hablemos también de como se sienten cuando están con sus parejas, como sonríen, como se les mueve todo. Podemos hablar de como los mismos monstruos que siempre creímos que estaban debajo de nuestras camas viven en nuestras mentes, de como la situación cambió y nos ayudó a ver mejor lo que nos sucede, del aumento de los impuestos. Hablemos de esa vez que, y del día en que. De él y de ella. Y de la que está más allá, sentada y sola. Hablemos de ellos, de los que nos caen bien y de los que no, de los que nos gustaría ser amigos y de los que no. Tenemos tiempo suficiente, podemos incluso hablar de la importancia de las diferentes materias que tenemos en nuestra educación, de por qué la bandera Argentina es celeste y blanca con un sol en el centro, de las importaciones. Podemos hablar de qué carreras queremos seguir, aunque dudemos entre muchas, hablemos de eso. ¿Qué tal de la importancia de las redes sociales en la vida de los adolescentes? ¿De la relación de dependencia con nuestros celulares? ¿De las peleas que tenemos en nuestras casas porque no nos dejan ser?

   Si les interesa también podemos hablar de por qué la música es un escape, de por qué los libros son tan importantes en la vida de algunos adolescentes. Hablemos de la discriminación racial de todos, de absolutamente todos nosotros para con los demás. Mejorémosla mediante una charla. Hablemos de la diferencia de género y como la misma inside en nuestras vidas. De las series televisivas que vemos, de la música que escuchamos, de los libros que leemos. ¡Podríamos incluso hablar de la existencia de seres extraterrestres! ¡De la existencia de Dios! De como yo pienso que no existe y ella sí. De como él está en contra del comunismo y vos del capitalismo. De lo mucho que me dolía que me dejen de lado y de cómo vos disfrutabas riéndote con las personas que pensaste nunca te ibas a llevar. Hablemos de las presidencias argentinas y de la educación. Hablemos de vos y de mí.

   Hablemos y hablemos hasta que nuestras lenguas se traben de tanto hablar y estemos acalorados porque nos encanta el tema del que hablamos. Hasta que no podamos más y se nos acaben todos los temas de conversación que mencioné y que pueden existir. Me puedo quedar hablando sola, pero hablemos antes de eso. No pido nada más que eso. Estoy cansada de pasar de estar con quienes me rodean a no saber por qué me siento tan lejos. No quiero forzar relaciones, no quiero querer por costumbre y mucho menos que me quieran por lo mismo. Simplemente pido hablar. Quizás funciona, y nadie forzó nada. Quizás no, y las cosas estaban completamente forzadas, pero no sabemos. Nunca sabemos. ¿Y si intentamos? No es complicado, al final. Hablábamos de tantas cosas.

Voldemort.

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